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¿Cómo podemos estar seguros de que él, el Cristo, no será rechazado? La respuesta, por supuesto, es que no podemos estar seguros. Pero de nosotros depende asegurarnos de que no sea rechazado. Debemos querer seguirle. Suya es la tarea de dirigir y guiar, pero nosotros debemos seguirle voluntariamente. De lo contrario, él no puede hacer nada. Tiene las manos atadas por la Ley. La decisión le corresponde a la humanidad. La decisión es nuestra; pero, como expliqué, no tenemos otra alternativa sino la de seguir adelante con el compartir y la cooperación y esto es lo que el Cristo enseñará. La humanidad está ahora absolutamente enfrentada a esa decisión. Es un callejón sin salida, no hay manera de salir de él; es como mirarle fijamente el rostro a la humanidad. Tanto es así, que todas las personas incultas y la mayor parte de la gente culta del mundo ahora le tienen terror al futuro. Sólo ven ante sí destrucción de una clase u otra: destrucción a causa de la contaminación ambiental, destrucción ecológica, destrucción a causa del hambre, del exceso de población, a causa de la guerra nuclear, o de una combinación de todo eso. No hay ninguna salida. El Cristo viene con una serie de proposiciones que ocasionan un cambio de dirección total del pensamiento y del sentir humanos. Si seguimos esas proposiciones, avanzamos. Podemos rechazarlas. Eso depende de nosotros. El dijo recientemente: "Muchos me aceptarán, pero no todos; sin embargo, mi Ejército de Luz de seguro triunfará." Y hace tiempo dijo: "El fin se conoce por el principio", y ustedes pueden suponer que aunque uno no puede decir (yo no puedo decirlo con autoridad): "Sí, él no será rechazado esta vez, será aceptado por toda la humanidad", yo sé que él ha llegado lo más pronto posible, pero no demasiado pronto. Se han estado llevando a cabo los preparativos por muchos años. La exteriorización de la Jerarquía realmente comenzó en 1860. Ciertos discípulos vinieron, como H. P. Blavatsky y otros, que han estado entregando al mundo las enseñanzas de la Nueva Era. No quiero decir solamente las enseñanzas ocultas. Quiero decir nuevas ideas de filosofía, política, economía, etc. Ahora la humanidad es adulta y está preparada de una manera del todo diferente a la de antes (cuando Cristo vino a Palestina). La experiencia Pisciana, el desarrollo de la educación por todo el mundo, las comunicaciones modernas, le han hecho posible a un Instructor venir y hablarle a un mundo adulto por primera vez. Así que la esperanza es – y yo diría el hecho casi seguro es – que la humanidad no lo rechazará. Nota de Benjamin Creme: En muchos de los Mensajes, después que se dio la respuesta anterior, el mismo Maitreya pone en claro que él no tiene dudas acerca de la respuesta del hombre. En el Mensaje nº 11 dice: "Mi corazón Me indica vuestra respuesta, vuestra elección, y se alegra." En el Mensaje nº 65, él es explícito: "Por tanto, amigos Míos, no temáis que la humanidad me vaya a rechazar; mis planes están seguros en vuestras manos." En el Mensaje nº 77: "Sé que dentro de los hombres se asienta un Ser Divino, cuyo Plan es que el Amor y la Justicia triunfen; siendo esto así, el fin está asegurado." En el Mensaje nº 78 dice: "Pero, amigos míos, yo conozco con antelación vuestra respuesta y elección. Por medio de vuestro amor – el amor en vuestro corazón por vuestros hermanos – no temáis, queridos míos: elegiréis correctamente." |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |