|
|
El propósito divino por Aart Jurriaanse Una de las funciones del Señor del Mundo es comunicar a Su Gran Consejo en Shamballa aquellas Inspiraciones Divinas con las cuales Él ha sido impresionado de Fuentes Solares y Cósmicas. La Voluntad Divina es entonces formulada por el Consejo en las fases de desenvolvimiento del Propósito Divino. Las Vidas veteranas de la Jerarquía son a su vez impresionadas con el Propósito, donde también es reducido y traducido al Plan. El Plan es el anteproyecto que los siete Grupos de Rayos utilizarán para traer a la expresión práctica los principios e ideas subyacentes al Propósito en los tres mundos del hombre, como también en los reinos inferiores de la naturaleza. El Propósito Divino que emana de Shamballa es por tanto ese aspecto de la Voluntad de Dios que busca expresión en la Tierra. La Jerarquía es el canal por el cual esta energía de Shamballa es transmitida, y como la Jerarquía se caracteriza por la energía del Amor, este Propósito divino es expresado por la Jerarquía como voluntad-al-bien, que en la vida humana se traduce como buena voluntad, comprensión amorosa, y como un esfuerzo hacia las correctas relaciones humanas. Pero este espíritu de voluntad-al-bien, al cual la humanidad con seguridad comienza a reaccionar, no es sino un solo aspecto del Propósito, cuyo verdadero significado esotérico todavía elude la concepción humana. Es sólo con la expansión de la conciencia asociada con la tercera iniciación que la primera tenue luz será arrojada en el más profundo significado de la Voluntad de Dios. Aparentemente concierne principalmente al papel de la humanidad en relacionar los planos espirituales y sub-humanos, pero esta fase todavía se encuentra muy por delante. La humanidad entretanto esta siendo sujeta a la influencia de energías variadas, y lentamente está siendo conducida y capacitada en la dirección deseada, siendo expuesta inconscientemente a toda forma posible de experiencia – buena o mala, placentera o desagradable – que contribuye al fondo de experiencia, que finalmente abrirá las compuertas de la mente limitadora, permitiendo la entrada a una gran cantidad de áreas de conciencia. Según la Sabiduría Eterna, cuando la intención y el Propósito del Señor del Mundo se encuentran cerca de su realización, una Luz de belleza sobrenatural será revelada a aquellos con el ojo abierto. A través de la Luz de la Sabiduría irradiada por Shamballa, la Luz de la Vida misma será percibida – un concepto que aún es inexplicable al ser humano, pero que será revelado progresivamente con la rotura del velo etérico. El plan jerárquico El Plan podría describirse como un fondo de sabiduría y conciencia, una reserva de pensamiento establecida en niveles jerárquicos, y energizada por la Voluntad de Dios. Esta reserva se hace accesible y puede ser utilizada por aquellos con la necesaria conciencia y sensibilidad. El discípulo que desea servir a su prójimo aprende a proyectar su mente a este fondo de formas mentales inspiradas, o fuente de Luz, donde su mente sensible será impresionada con pensamientos e ideas que seguidamente podrán ser aplicadas en beneficio de la humanidad en forma de ayuda práctica o enseñanzas. El discípulo no debe conscientemente luchar por el logro de estas características – estas aparecerán naturalmente como una expresión de la cualidad del alma, que emergerá después de alcanzar un alineamiento adecuado. Tal persona se convertirá de hecho en un imán para estas ideas y conceptos espirituales, al principio haciéndose consciente de las líneas generales, y luego de los detalles de la cantidad del Plan que sea necesaria para sus objetivos de servicio específicos. Estas impresiones entrarán en su campo de conciencia porque su aura magnética ha adquirido la necesaria sensibilidad. Esta sensibilidad es una propiedad que inconscientemente empieza a desarrollarse desde las primeras etapas de control del alma, y se hará más profunda y crecerá en extensión y contacto más frecuente, hasta que se convierta en un estado de conciencia despierta constante y natural – el atributo de un servidor infundido por el alma. Tal discípulo se convierte así en un canal evocativo, que puede ser utilizado por la Jerarquía, y a través del cual pueden evocarse aspectos relevantes del Plan para su distribución y aplicación en su esfera particular de servicio. Así otra pequeña faceta del Propósito o Voluntad de Dios podría ponerse en práctica y materializarse a través de un canal humano, significando otro diminuto paso hacia adelante en la evolución progresiva de los asuntos mundiales como ha sido previsto por el Señor del Mundo. El Plan no se preocupa por los individuos o entidades separadas en ninguno de los reinos de la naturaleza, sino sólo por todo el conjunto, en ciclos de tiempo, naciones y razas, con estructuras políticas, con religiones mundiales, manifestaciones cíclicas, y aspectos generales similares que afectan a la humanidad en conjunto. Aunque el Plan es formulado en planos jerárquicos, los Maestros deben depender, para su aplicación en los niveles físicos, de las capacidades e ingenio del hombre. Los pensamientos y las ideas (ondas mentales) concernientes al Plan son proyectadas en las mentes de los idealistas y discípulos, donde son asimiladas, incubadas, y finalmente convertidas en formas mentales modificadas, coloreadas por las características mentales particulares del pensador. Al tomar estas una forma más clara, son personalizadas o materializadas con el habla o la palabra escrita, o podrían ser expresadas en forma física como un nuevo invento. Las etapas del desarrollo del receptor de la impresión determinará la pureza con la cual podrá servir como un canal para la transferencia de la impresión – muchas veces el producto expresado representa una versión tan distorsionada de la idea original que difícilmente pude ser reconocida. En estos casos los Maestros tendrán que buscar otras vías más efectivas para expresar las ideas o principios que deben transmitirse en beneficio de la humanidad. Los Maestros muchas veces están muy limitados por la poca fiabilidad e incluso fracaso de los instrumentos a su disposición. (Revista Share International
− Diciembre 1987) |
|||||||||
|
|
||||||||||
|
Maitreya
- el Instructor del Mundo |