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El Plan Jerárquico y el papel del discípulo por Aart Jurriaanse Los Grandes no se preocupan por norma de los detalles de la transformación del Plan para la humanidad. El discípulo es imbuido con una visión general indicando el potencial, pero la adaptación y la conversión práctica de los principios elevados en formas y detalles aceptables al público, sin sacrificar excesivamente la belleza e ideales de la inspiración original, se deja al ingenio del propio discípulo. En sus detalles el Plan estará sujeto a cambio y adaptación, para ajustarse con los requerimientos en desarrollo de la humanidad. En términos generales se puede decir, sin embargo, que uno de sus principales objetivos es la unificación de la humanidad en un todo subjetivo; este grupo corporativo no estará ya constituido de partes homogéneas, sino por el contrario, su belleza y efectividad, como un instrumento para servir a la Voluntad y Propósito Divinos, yace en su diversidad y capacidades diferenciadas. Para alcanzar esta visión de una síntesis múltiple de todas las naciones y razas, representando todos los colores, idiomas y mentalidades, en un instrumento inmenso y eficiente, requerirá un espíritu unificador de amor comprensivo y tolerancia mutua, con una comunicación telepática e intercambio constantes de vida mental, y el Propósito Divino como un objetivo mutuo unificador. Esto no debe bajo ningún concepto interpretarse como la imagen del Plan en su totalidad, sino sólo como una descripción general de una de sus principales facetas, dando una idea vaga de lo que aguarda a la humanidad. El hombre sólo vislumbrará los primeros destellos de comprensión real del Plan después de alcanzar la tercera iniciación. Hasta entonces cada individuo que se vuelve consciente de los mundos subjetivos debe esforzarse constantemente para expandir su conciencia, que finalmente le conducirá a una pequeña comprensión de esos aspectos del Plan que está destinado a servir. Otra característica del Plan es que a cada discípulo dentro del grupo de un Maestro se le ha dado, consciente o inconscientemente, una responsabilidad para cumplir con una fracción particular del Plan. Se toman precauciones para que la labor encomendada caiga dentro de las capacidades de cada individuo o grupo. De esta forma todo el trabajo en nombre de la humanidad se planifica cuidadosamente por la Jerarquía, y se espera que cada discípulo aspire constantemente a expandir su conciencia y sensibilidad, y así hacerse consciente a las impresiones de niveles superiores. Esto resaltará sus responsabilidades y le estimulará a convertirse en un mejor instrumento en manos de los Maestros. Ensayo y error El discípulo aprende a trabajar con el Plan a través del servicio práctico y la experiencia. Por supuesto que se cometerán errores, y cuanto menos evolucionado sea más grande será el número y alcance de estos errores. Pero es sólo a través del ensayo y el error que el aspirante aprenderá, y conforme a las lecciones aprendidas y la experiencia ganada su conciencia se expandirá, y crecerá su sensibilidad a nuevas facetas del Plan, con un incremento correspondiente en sus responsabilidades. Es por tanto importante que el hombre comprenda que todo el Universo está coordinado y activado de acuerdo a un Plan Universal, bajo la dirección del Ser Supremo. Y como es arriba es abajo. Nuestro Planeta Tierra, con toda su creación, incluyendo al reino humano, se ha manifestado y evolucionado de acuerdo a tal Plan, está en el presente funcionando de acuerdo a su esquema, y continuará haciéndolo en el futuro interminable. Aquellos aspectos del Plan que conciernen directamente a la humanidad consisten por tanto de una parte relativamente pequeña de un esquema más grande pero, para el hombre medio que todavía considera a la humanidad como el punto focal del Universo, esta subdivisión humana sigue teniendo una importancia decisiva. El hombre debe también comprender que el Plan no otorga en primera instancia prosperidad material, comodidad y felicidad – por el contrario, el propósito es que el hombre gane toda la experiencia posible en todas las fases de la existencia, y que esta experiencia conduzca a la expansión de la conciencia, permitiendo así que cada individuo descubra por sí mismo los valores de la vida espiritual, y utilice su propio libre albedrío para realizar los cambios necesarios. Nada de verdadero valor para el individuo podrá obtenerse a través de la acción arbitraria y autocrática por parte de la Jerarquía, y se le debe dar al hombre la oportunidad de la autodeterminación a través de la expresión del libre albedrío. Es hacia tal libertad de expresión, amor comprensivo, y voluntad al bien para toda la humanidad, que el Plan Jerárquico está guiando progresivamente a su adeptos. El hombre está siendo conducido hacia el reconocimiento y aceptación de las funciones de la Jerarquía como guías de la humanidad, y esto finalmente conducirá a la creación del Reino de Dios en la tierra. Aunque el gran Plan yace más allá de la concepción humana, algunas de sus aplicaciones prácticas podrían quizás ser indicadas en términos generales bajo tres objetivos: 1. Político: Para desarrollar y establecer una conciencia internacional, haciendo conscientes a todos los hombres de que forman colectivamente parte de una Humanidad, sin distinción de nación, raza, color, idioma, o del lugar que ocupa en el sendero evolutivo. Un espíritu de interdependencia, interrelación y cooperación internacionales debe ser fomentado. En este sentido la tendencia dominante hacia el nacionalismo, la superioridad racial y el antagonismo, odio de clases en todas sus facetas, y la competencia internacional por los recursos del mundo, todavía constituyen barreras activas. Esto debe dejar sitio a la fraternidad de naciones basada en la mutua necesidad, apoyo, comprensión, tolerancia, amabilidad, buena voluntad y un compartir de los recursos tan generosamente suministrados por la naturaleza. Que ya existe un movimiento en esta dirección, y que tal espíritu internacional se está despertando, se está demostrando en varios aspectos, de los cuales el establecimiento de las Naciones Unidas es el más obvio. Aunque esta organización elemental hasta ahora ha demostrado ser un poco de fiasco, y en muchos casos ha servido como precursora de la propagación de odio y rivalidad en lugar de la buena voluntad y la mejora de las relaciones humanas, es sin embargo un indicativo del espíritu subyacente que conduce a la síntesis. 2. Religioso: Establecer una mejor comprensión mundial y una conciencia de la naturaleza de los mundos subjetivos; de la dualidad de la existencia humana; de la vida espiritual, y la inmortalidad del alma; de la presencia en los niveles superiores de los Grandes, organizados en sus muchos órdenes Jerárquicos. El objetivo final es una fraternidad de religiones, y la aparición gradual de una creencia mundial, que en sus aspectos más amplios podrá abarcar a toda la humanidad. 3. Científico: Los trabajadores en este campo tienen por objetivo la coordinación de aquellos que trabajan en los muchos aspectos de las ciencias exactas, y, simultáneamente, una estrecha colaboración con la ciencia en rápida expansión de la psicología. Estas deben aún ser unificadas aún más a través de un programa educativo conjunto para despertar la conciencia despierta de los nuevos conceptos en el proceso de desenvolvimiento. Al fin la ciencia ha hecho un avance y se está haciendo consciente de la existencia del mundo etérico. Existen aún conservadores que intentan retener, pero encontrarán imposible resistir la avalancha de evidencias que están abriendo nuevos campos de investigación y descubrimiento tanto en la esfera etérica como en otras de la ciencia. Se espera que esto conduzca temporalmente a un periodo de desequilibrio, con los científicos compitiendo entre ellos para publicar reivindicaciones cada vez más fantásticas, que no siempre podrán ser demostradas por la experimentación y observación factual. Pero esta sólo será una fase transitoria, y lo que importa es que la ciencia está entrando ahora en la Nueva Era, y que las ciencias subjetivas y exactas estarán más íntimamente relacionadas. El resultado de estas tendencias es un movimiento general hacia mejores relaciones humanas y por tanto a una mayor síntesis. Según los Sabios, todo esto está conduciendo a una nueva y maravillosa revelación, que traerá cambios radicales y benéficos a la existencia humana. Nueva Luz será concedida a la humanidad, alterando su perspectiva y condiciones de vida, e inaugurando la nueva Era. (Revista Share International
− Marzo 1988) |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |