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Principios generales

 

La Naturaleza y sus reinos

por Aart Jurriaanse

Nuestra existencia sería mucho más rica, más interesante y completa, si se consiguiera una perspectiva más profunda sobre los factores e influencias que día a día determinan el curso de nuestras vidas. Por lo tanto consideremos algunos aspectos de la Naturaleza y observemos si se puede esbozar una imagen general del rol que juega en nuestras vidas, y cómo algunos de sus componentes principales se unen y se complementan entre ellos.

Adquiramos primero algunos conceptos de dónde y cómo la Naturaleza se relaciona con la visión de conjunto, en el Universo. Al considerar la existencia física desde el punto de vista del hombre, y utilizando la Tierra como nuestro punto de referencia, la situación puede enfocarse desde dos puntos de vista.

En primera instancia nuestra Tierra puede considerarse como uno de los planetas en nuestro sistema solar, teniendo cada uno de estos planetas una órbita alrededor de nuestro Sol central. De acuerdo con los astrónomos existen innumerables sistemas solares como este, de dimensiones y características variadas. Del mismo modo que los planetas giran alrededor de un sol, también aparentemente algunos sistemas solares giran alrededor de algún cuerpo o grupo colectivo, y este complejo modelo forma otro ente que podría ser llamado constelación. Varias constelaciones a su vez se asocian juntas en un sistema aún mayor, y así continúa, sucesivamente... todo unido con energía en aquella Totalidad Incomprensible Única el Universo lo Esencial, en cuya Totalidad nuestro pequeño insignificante planeta, la Tierra, prácticamente desaparece y es representado relativamente como sólo un diminuto pequeño átomo.

El otro punto de enfoque es que la Tierra puede considerarse como nuestro macrocosmos. Desde este punto de vista la Tierra puede a su vez también ser vista como una Totalidad, un Ente vivo, un Dios, un Logos, o como algunos prefieren llamarlo, simplemente Naturaleza.

En realidad la Naturaleza no es sino una síntesis o combinación de todas las formas de manifestación de la Vida una vida o energía que ha sido juntada y unida en todas sus variadas formas que se distinguen entre ellas por los diferentes grados de consciencia.

Este concepto de grados de limitación y consciencia variados puede utilizarse como una base para clasificar a toda la naturaleza dentro de siete denominados reinos. Sin embargo, siempre se ha de tener presente que, aunque esta clasificación se utiliza con motivos de clarificación y conveniencia, no se pueden trazar líneas divisorias fijas entre los reinos individuales. Todos se mezclan y se superponen y al final forman parte de una Totalidad coordinada, con energía como el medio unificante.

     Los reinos son:

     1. El reino mineral
     2. El reino vegetal
     3. El reino animal
     4. El reino humano
     5. El reino espiritual
     6 y 7. Estos dos, junto con el quinto o reino espiritual, son los reinos divinos, y se encuentran más allá de la comprensión del hombre ordinario, y sólo podemos clasificarlos juntos como componentes del reino de Dios, sin comprender realmente el significado de estas palabras.

La clasificación en reinos está en gran parte basada en los grados en que la consciencia del grupo se ha desarrollado. En el mundo mineral por ejemplo, la consciencia parece estar totalmente ausente, o de otra manera bastante inactiva, pero existe cierta reacción por ejemplo al calor y al frío. En el reino vegetal los primeros signos de sensibilidad se hacen perceptibles, y aunque esto no puede aún clasificarse como consciencia se lo puede considerar como las primeras indicaciones de una consciencia naciente. En el mundo animal, lo que se conoce como consciencia instintiva ya está acentuadamente desarrollada, pero la consciencia de sí mismo real, guiada por la mente y la razón, sólo se encuentra en el hombre.

El reino mineral

En lo que a su prolongación física concierne, el reino mineral es por mucho el más extenso, pues comprende toda la corteza terrestre como también el núcleo interno, que aún en mayor parte puede estar en un estado liquido. La superficie descompuesta, que nosotros conocemos como suelo o tierra sirve como el medio físico para sostener a los reinos vegetal, animal y humano.

Para el hombre de la calle la materia mineral no tiene vida, pero otra vez es meramente una cuestión de relatividad y punto de vista. Toda la materia está constituida de energía y básicamente toda energía es vida. Además un indicativo de esta vida se puede encontrar en el movimiento constante de los electrones alrededor del núcleo de cada átomo. Otra cualidad típica de los minerales es que todos ellos, en mayor o menor grado, irradian incesantemente energía. Esta radioactividad es un indicativo de las fuerzas ocultas que yacen escondidas en los minerales. También reaccionan al calor y al frío expandiéndose y contrayéndose y esto debe considerarse como una forma de sensibilidad.

Para resumir, podemos por lo tanto decir que los minerales contienen vida, una vida que está en gran parte rígidamente atada y restringida y que demuestra una sensibilidad limitada que quizás se puede interpretar como los primeros indicativos de una consciencia inactiva.

El reino vegetal

El reino vegetal decora nuestro planeta. Sin la vida de nuestras plantas, los árboles, la hierba y las flores, con sus colores y fragancias, la superficie de la Tierra sería desnuda y estéril y totalmente inhabitable para el animal o el hombre como están constituidos en la actualidad. Estos últimos reinos dependen directa o indirectamente de la vida vegetal. Como es generalmente sabido, las plantas definitivamente tienen vida, pero hasta donde somos conscientes, esta vida es aún inconsciente.

Existen, sin embargo, algunas plantas que muestran signos de sensibilidad, y esto debe realmente considerarse como el primer despertar de una consciencia embrionaria. Existen por ejemplo varios tipos de flores, entre las cuales el girasol es un ejemplo bien conocido, que permanecen orientadas al sol durante el curso del día. Algunas plantas plegarán sus hojas cuando la planta es tocada. Como también existen flores que no se abrirán hasta que hayan sido calentadas por el sol, y en contraste, hay varias especies de las denominadas flores nocturnas que sólo se abrirán después de la puesta del sol.

El reino vegetal obtiene su energía vital principalmente de las soluciones minerales de la tierra, de la humedad, los componentes del aire y de la luz solar. El animal y el hombre también utilizan estas fuentes, pero además dependen principalmente directa o indirectamente de la materia vegetal, que es digerida y de la cual los elementos minerales básicos pueden ser mejor asimilados que de las fuentes fundamentales.

El reino animal

Como es el caso de la vida vegetal, el reino animal también está caracterizado por una amplia diversidad, que puede variar de la vida unicelular a formas relativamente complejas y altamente desarrolladas. En el caso de los animales superiores, una cierta medida de consciencia es evidente con claridad, pero la facultad del razonamiento aún está ausente, y sus reacciones a las influencias externas todavía son en su mayoría automáticas, y producto de un instinto de consciencia innato más que un producto de la mente.

Otro punto de diferencia interesante entre el animal y el ser humano, es la cuestión del dolor. Tanto el animal como el hombre están sometidos al dolor físico. Este dolor puede volverse a veces muy agudo y casi imposible de resistir, pero además de esta forma de tortura, el hombre también está sometido al dolor emocional, como remordimientos de consciencia, arrepentimiento y reproche de uno mismo. Aunque uno nunca puede hacer una comparación directa entre lo físico y lo emocional, al registrarse estas sensaciones a niveles totalmente diferentes, el sufrimiento emocional puede volverse muy difícil de soportar. Una tercera forma de dolor al que está sometido sólo el hombre, y del cual el animal está exento, podría llamarse dolor mental, y está causado por la capacidad imaginativa del hombre. Él puede haber sufrido alguna experiencia física o emocional desagradable en una ocasión previa, y a causa de una imaginación fuerte y viva, está capacitado para revivir esta experiencia con tanta claridad que realmente pasa por ello nuevamente, hasta el extremo de volver a sufrir el dolor mentalmente. O puede existir el miedo a que pueda repetirse una experiencia similar, y sólo este miedo puede ser suficiente para causar un sufrimiento adicional y prolongado. El dolor mental es por lo tanto una ilusión de dolor, pero para la persona sometida a dicho espejismo, el sufrimiento experimentado puede ser muy real y puede repetirse hasta que consiga superar esta forma de engaño de uno mismo.

La diferencia más relevante entre el animal y el hombre se encuentra por supuesto en la capacidad mental o cualidad del cerebro, en que el hombre tiene la capacidad de razonar y tiene la cualidad abstracta conocida como mente, de la cual no se pueden dar más detalles. Estrechamente relacionada con la mente está el Alma, cuya posesión ha elevado al hombre del mundo animal al humano.

El alma individual es aquella cualidad intangible, inmensurable o subjetiva que realmente distingue al hombre del animal las especies animales existen a través de almas grupales, las unidades de las cuales son devueltas al 'alma superior' al morir cada animal. Algunas de las características distintivas del alma son la alegría y la felicidad, el amor, la compasión y la comprensión, la sabiduría y la intuición, y todo esto conduce al aspecto más importante, denominado Inmortalidad.

El reino humano

El reino humano ocupa la posición central entre los tres reinos inferiores o materiales, y los tres reinos superiores o espirituales, y por lo tanto forma un vínculo o puente entre estos mundos. Los reinos inferiores en el curso de eones evolucionarán a través del humano al espiritual. Con relación a este aspecto es interesante notar que dentro de la familia humana se encuentran individuos que representan todas las posibles etapas del desarrollo. En la parte inferior de la escala están aquellos que están aún muy próximos al animal bruto, con una baja inteligencia, y una consciencia de sí mismo apenas despierta todavía, que sólo están interesados en satisfacer sus necesidades materiales y sensuales. En el otro extremo de la escala están aquellos que están completamente controlados por el alma, y que ya no están más interesados en lo material, excepto como un medio de servicio para ser utilizado en beneficio de sus prójimos. Estos individuos han alcanzado la perfección, y están preparados para continuar su evolución superior en los niveles espirituales. Entre estos dos extremos en la escala humana, se encuentran individuos de todos los grados de evolución posibles, y con toda combinación posible de bien y de mal, y de características materiales y espirituales. Tanto si se comprende como si no, ellos tendrán sin embargo una característica en común el ansia o el impulso hacia la mejora personal. En las etapas tempranas esto puede demostrarse como un egoísmo absoluto y una codicia única para lo material, y para la satisfacción de los apetitos y deseos animales y sensuales; en una etapa posterior la vida emocional se volverá muy importante, y con un desarrollo aún mayor el énfasis recaerá primero en cuestiones mentales y finalmente espirituales.

Los motivos para esta mejora concebida también cambiarán. Inicialmente, sólo desempeña un papel la ventaja personal que se puede conseguir pero finalmente se llegará a una etapa donde el individuo olvidará su propia persona y se considerará a él mismo meramente como un instrumento en las manos de las Entidades Superiores; entonces sus esfuerzos se concentrarán en convertir este instrumento en lo más efectivo posible para el servicio de la humanidad y el fomento del Plan divino.

El reino espiritual

Finalmente consideremos al reino espiritual, y su relación con los otros reinos. Es un hecho interesante que aún entre la gente más primitiva exista, como una regla, la creencia en la existencia de una forma de cielo u otra vida, aunque las ideas sobre la naturaleza de ese cielo varían ampliamente. Por otro lado, muchas personas modernas ridiculizarán todas esas 'tonterías', o más bien, proclamarán en voz alta esta actitud negativa en público, pero secretamente tendrán ideas diferentes. Todavía se sienten algo inseguros, no tienen la valentía de sus convicciones, y tienen miedo de expresar sus sentimientos internos a sus compañeros. El problema es que, a un hombre que aún se encuentra completamente unido a lo material y que aún no ha contactado conscientemente con su alma, le es muy difícil formar un concepto del mundo subjetivo o espiritual, a menos que obtenga un atisbo de lo desconocido a través de la percepción intuitiva. Es sólo después de que haya habido algún desarrollo espiritual o contacto, que el conocimiento consciente de los mundos ocultos comienza a desarrollarse, y en las etapas tempranas aún esta consciencia es todavía muy vaga y algo que ciertamente no puede describirse a otros en palabras. En la práctica esto se reduce al hecho de que el hombre primero debe ser controlado por su alma antes de que pueda formar cualquier concepto de lo que el alma es realmente.

Para concluir, debe mencionarse que el reino espiritual está formado por esos individuos que, después de incontables vidas en el mundo material, y después de experimentar todas las experiencias físicas posibles durante eones de existencia, finalmente llegan a un estado de perfección, como resultado del cual ya no necesitan regresar a un cuerpo físico para más experiencias.

"Ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección... No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven." (Lucas 20:36-38). Esto también está ilustrado en las palabras del Maestro Tibetano Djwhal Khul: "Un logro conduce a otro; desde los reinos inferiores el hombre ha surgido, y (como resultado del esfuerzo humano) el reino de Dios también aparecerá. La introducción de ese reino es todo lo que realmente preocupa a la humanidad en la actualidad, y todos los procesos vivos en la humanidad están inclinados a preparar a cada individuo humano para pasar a ese reino." (Los Rayos y las Iniciaciones, por el Tibetano, a través de Alice A. Bailey; Lucis Trust).

(Revista Share International − Julio/Agosto 1983)
 

 

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