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La Jerarquía Espiritual

 

Algunos Maestros y su trabajo (3)


El Maestro Hilarión  (H)

El Maestro Hilarión (H) es ya bien conocido en el mundo cristiano como Pablo de Tarso o San Pablo, autor de una gran parte del Nuevo Testamento. En tiempos más modernos también ha sido responsable de un pequeño tratado bien recibido en círculos esotéricos - Luz en el Sendero. Él es también el Maestro que estimula a todos los grupos de investigación psíquica, y fue a través suyo y de sus alumnos que se inició el Movimiento Espiritista.

El Maestro H ayuda a aquellos que se esfuerzan por desarrollar la intuición, y también a aquellos que intentan penetrar la trama etérica para servir a su prójimo. Él, sin embargo, no se preocupará por aquellos puramente interesados en los fenómenos psíquicos por su sensación y efectos emocionales. Tampoco ayudará a aquellos que buscan una ventaja material o egoísta al contactar las imágenes astrales de aquellos que han fallecido - ¡estos individuos están literalmente jugando con fuego! Él, sin embargo, ayudará a psíquicos de elevado orden, que buscan desarrollar sus facultades en beneficio de sus grupos o el mundo en general, para obtener mensajes e imágenes del mundo etérico que servirán para un propósito constructivo. Tales contactos con aquellos en los planos etéricos elevados pueden resultar ser en realidad de considerable beneficio para la humanidad, y contribuirá ciertamente a disipar el temor a la muerte.

El Maestro Hilarión está ayudando al Maestro Jesús al encargarse del entrenamiento de muchos discípulos del Sexto Rayo, permitiendo así al Maestro J concentrarse en su principal labor relacionada con la religión mundial.

El Maestro H trabaja con el Quinto Rayo de Conocimiento Concreto y Ciencia. En forma física posee un cuerpo cretense, aunque gran parte de su tiempo también lo pasa en Egipto y América, donde están focalizados varios aspectos de su trabajo. Un Maestro puede proveerse de una apariencia física para propósitos particulares o contactos con sus discípulos, pero su influencia ciertamente no quedará limitada a la zona geográfica donde opera normalmente en el cuerpo que ha asumido. Aunque trabaja a través de su canal visible y tangible, él puede, cuando se requiera, transferir instantáneamente tanto su mente abstracta como su vehículo de expresión, a través de canales etéricos, para funcionar inmediatamente en cualquier otro lugar del mundo donde su atención o presencia sean necesarias. Este es un procedimiento estrechamente relacionado con la comunicación telepática. Así, aunque el Maestro H pueda estar localizado físicamente en Egipto, podría proporcionar ayuda inmediata a un discípulo o grupo, en cualquier país en el cual se pudieran encontrar.

El Maestro Hilarión también es responsable de inspirar muchos de los 'descubrimientos' científicos modernos que están haciendo a la ciencia y a la humanidad conscientes de los mundos etéricos. Los velos que durante eones han oscurecido la visión de muchos destacados pensadores y científicos están ahora finalmente siendo rasgados, abriendo así nuevos y vastos campos de investigación.

El Maestro Djwhal Khul (DK)

Maestro Djwhal Khul

El último de los Maestros que describiremos aquí es DK, frecuentemente apodado afectuosamente por sus discípulos como 'El Tibetano'. Él es uno de los Maestros 'más jóvenes', habiendo alcanzado su quinta iniciación cualificativa en el reciente 1875. En el cálculo humano un siglo es considerado bastante más que la media de duración de una vida, pero con entidades inmortales, ya no limitadas por las condiciones materiales transitorias, el concepto del hombre del tiempo desaparece, y el énfasis se centra simplemente en la secuencia de sucesos y su importancia relativa en el desenvolvimiento del Plan. Al menos, en términos jerárquicos DK es aún uno de los Maestros jóvenes pero, por lo que se puede juzgar, parece ser uno de los miembros muy activos. Esta impresión surge probablemente porque sus actividades están tan estrechamente relacionadas con el desenvolvimiento humano en general, y más particularmente con un número de discípulos actualmente en encarnación. Deben de existir obviamente muchos más Maestros muy trabajadores, pero cuyos intereses están focalizados en otras direcciones, y cuya función consecuentemente no llama inmediatamente la atención humana.

Él adquirió el epíteto de 'El Tibetano', porque en el tiempo de su quinta iniciación era un abad tibetano, que es la forma que aún asume cuando tiene la ocasión de manifestarse físicamente.

DK funciona en el Segundo Rayo de Amor-Sabiduría - el Rayo de la enseñanza - bajo la dirección e inspiración de KH, a quién todavía considera como su Maestro, aunque el Tibetano por su propio derecho ya está a cargo completamente de su propio grupo. Como se mencionó en un artículo previo, DK se ha hecho cargo del entrenamiento de un número de discípulos tanto de Koot Hoomi como de Morya, para liberarles para trabajos de mayor importancia.

Una de las primeras y principales labores del Tibetano como instructor de la humanidad fue inspirar y guiar a la señora HP Blavatsky, hace aproximadamente un siglo, con la escritura de aquel sobresaliente trabajo esotérico, La Doctrina Secreta, que seguidamente se convirtió en la base del movimiento teosófico.

En 1919 él abordó a Alice A. Bailey (AAB) y la persuadió para que actuara como su amanuense, para comunicar al mundo una fase posterior de sus enseñanzas. Durante los siguientes 30 años ella plasmó en papel, de sus dictados telepáticos, 18 volúmenes, que contienen aproximadamente 10.000 páginas de texto. Poco después de haber completado su valiosa serie, AAB fallecía, en 1949.

Esta colección de libros de AAB deben considerarse como el mayor y más exhaustivo tratado de la Sabiduría Eterna actualmente disponible al hombre, y ciertamente contiene tanto conocimiento y sabiduría, y de tal profunda naturaleza, que ningún estudiante corriente puede absorber y apreciar plenamente todo lo que contiene. Por tanto sólo los estudiantes dedicados pueden abordar efectivamente este trabajo, extrayendo cada individuo todo cuanto su estado particular de desarrollo le permita. Lo que es más fascinante sobre estos libros es que suministran una fuente progresiva de revelación para la conciencia siempre en expansión; aunque contienen una gran cantidad de información abstracta y abstrusa, sólo comprensible en su totalidad para un iniciado de tercer grado, también contienen mucho que será de ayuda para el aspirante en su búsqueda de la Verdad. Estas enseñanzas que DK ha puesto a disposición de la humanidad han sido de hecho producidas en nombre de un grupo interno jerárquico educativo de Maestros para quienes el Tibetano está actuando como secretario ejecutivo.

El trabajo de Blavatsky (1875-90) podría considerarse como la primera fase de las enseñanzas de DK, y los libros de Bailey (1919-49) como la segunda fase. Según sus planes, una tercera fase final será producida por un iniciado que otra vez estará trabajando bajo la impresión del Tibetano.

Como será aparente del trabajo producido por estos secretarios, trabajando bajo su impresión telepática, el Tibetano debe ser él mismo un estudiante muy versado. Pero además de estos logros académicos, él también está profundamente interesado en la curación práctica y, desconocido e invisible, él frecuentemente está detrás de médicos, cirujanos e investigadores dedicados en sus laboratorios, impresionando sus mentes con nuevas ideas y clara visión, o guiando sus manos con el hábil manejo del bisturí. Este trabajo sanador, que trae alivio y consuelo a un gran número de personas que sufren diariamente de una agonía física, emocional y mental, ocupa constantemente su atención. Además también se preocupa de los movimientos filantrópico mundiales, como la Cruz Roja y otros grupos de asistencia que se ocupan de los necesitados. Él por tanto apoya a todos los que buscan curar y aliviar el dolor y el sufrimiento, y también a aquellos que trabajan hacia la buena voluntad y la mejora de las relaciones humanas.

(Revista Share International − Enero/Febrero 1989)

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