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El Buddha por Aart Jurriaanse En el pasado los occidentales frecuentemente se inclinaban a considerar al
budismo como pagano, basado en la adoración de imágenes y estatuas del Buddha.
En realidad el Buddha fue un enviado divino para los pueblos del Lejano Oriente
como lo fue el Cristo en Palestina seis siglos después. El Buddha fue un líder
espiritual para Oriente de forma similar a la que el Cristo ejerce esa función
para Occidente. En recientes años muchas personas están alcanzando una
perspectiva más clara de estos asuntos, y reconocen que uno de los medios
utilizados por el Señor del Mundo para influenciar en el crecimiento subjetivo
del hombre es suministrar a la humanidad de forma periódica unos Enviados o
'Avatares' espirituales - mensajeros divinos que vienen como Profetas o
Instructores, cada uno de ellos trayendo alguna revelación, mensaje o enseñanza
específica, aplicable a las necesidades de los pueblos de ese momento, región y
etapa de desarrollo en especial. Durante los últimos tres milenios, dos de estos grandes acercamientos al
hombre tuvieron lugar, cada uno permitiendo al alma humana expresar un aspecto
particular de lo Divino: Primero - la manifestación de Luz, Inteligencia o Sabiduría, como la encarnó
el Buddha, y segundo - la manifestación del Amor divino, combinado con la luz de
la razón, como la manifestó el Cristo. El Buddha vino a Oriente, centrando en él las cualidades divinas de luz,
sabiduría y razón - todos atributos que podían ser transferidos y utilizados por
el hombre. El "Iluminado" indicó el Camino, y desafió a la humanidad para que
recorriera el "Sendero de la Iluminación" a través de la comprensión mental, la
sabiduría y la intuición. Hoy Buddha es por tanto reconocido extensamente como
el "Portador de Luz". Sus enseñanzas se centraron mayoritariamente en las Cuatro Nobles Verdades: (1) Cesar de identificarse con la vida material y los deseos físicos - la causa de toda miseria es la incorrecta utilización del deseo. (2) Ganar un sentido apropiado de valores espirituales. (3) No considerar las posesiones y existencia mundanas en el cuerpo físico con demasiada importancia. (4) Seguir el Octuple Noble Sendero de correctas relaciones con Dios y con tu
prójimo, que conducirá a la felicidad. Los ocho pasos de este sendero son: rectos valores; recta aspiración; recta
palabra; recta conducta; rectos modos de vida; recto esfuerzo; recto
pensamiento; recto éxtasis y felicidad. ¿Qué mejores fundamentos se podrían diseñar para combinar finalmente con el
Amor del Cristo, y para aquellas correctas relaciones humanas para las que la
humanidad está luchando ahora? Cuando el Buddha vino, demostró en su propia vida tanto a Dios Inmanente como a Dios Trascendente; el hombre por ello se hizo consciente del Ser, el Dios que mora en el corazón del hombre, y simultáneamente se evocó la idea y la conciencia despierta del Dios Universal, presente en toda y cada una de las formas de la naturaleza y la creación. Aquellos suficientemente sensitivos para absorber la Luz de la Sabiduría, y
para permitirle que fluya a la mente, evocarán sabiduría y discernimiento. En la
misma medida en que esta Luz de la Razón es expresada en el hombre, en igual
grado se disipa el espejismo. En el sistema jerárquico el Buddha opera como intermediario entre Shamballa y
la Jerarquía de Maestros. Él constituye parte del Triángulo de Fuerza que lo
forman el Buddha, el Espíritu de Paz y el Avatar de Síntesis. Ellos colaboran
conjuntamente apoyando al Cristo, proveyéndole con las fuerzas de la Luz, el
Amor y el Poder requeridas con tanta urgencia para cumplir su labor responsable
de Líder de la Jerarquía e Instructor de la humanidad durante la Era de Acuario
que ahora se está manifestando. En los niveles subjetivos el Buddha y el Cristo están estrechamente vinculados, teniendo el Buddha un papel activo en la preparación de la reaparición del Cristo en el mundo de los hombres. Estos fuertes lazos entre el Buddha, el Cristo y la Humanidad se remontan a través de las eras pero, hablando relativamente, ahora llegan a su auge. Después de ayudar al Cristo en su exigente tarea de regresar a la vida en los planos físicos, el Buddha se retirará de cualquier otro contacto directo con la humanidad, para concentrar su atención exclusivamente en las esferas superiores de actividad, que ya no conciernen directamente a la evolución humana. (Revista Share International
− Marzo 1989) |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |