INFO GENERAL
 Portada
 Introducción
 Actualidad Mundial
 Info para la Prensa
 Preguntas y Resp.
 Servicio E-mail
 Colabora

SECCIONES
 Maitreya
 Benjamin Creme
 Meditación Trans.
 Señales y Milagros
 Base Esotérica
 Archivo Artículos
 Revista Share Int.
 Libros - Folletos
 Webs - Links

 

 

La constitución del hombre

 

Otros aspectos del temor

por Aart Jurriaanse

A diferencia del 'temor a la muerte', el temor al futuro realmente equivale al 'temor a la vida'. La vida inteligente necesita de una cierta medida de planificación del futuro. Esto significa construir formas mentales de aquello que se espera alcanzar. Si nos permitimos, sin embargo, vivir en un estado constante de temor engendrado por esta planificación anticipada, entonces se hace inevitable que las formas mentales construidas para este futuro estén también impregnadas, coloreadas y consecuentemente limitadas, por este complejo de temor, y que será de una naturaleza negativa. Si por tanto se prevé una vida constructiva, es esencial que se cultive una actitud positiva hacia el futuro.

Una actitud negativa al futuro es con frecuencia el resultado del temor impulsivo que se origina en el instinto animal primitivo del hombre para la supervivencia. Con el aumento del desarrollo mental esta característica puede acentuarse – la mente que mira hacia adelante desarrolla la capacidad de la anticipación, utiliza la facultad imaginativa de visualización e inconscientemente proyecta antiguos recuerdos de sufrimiento y miseria en el presente. Así, relacionando las condiciones económicas, políticas, sociales y raciales actuales con el pasado, nuestro instrumento mental esboza horribles figuras de lo que nos puede estar aguardando.

Influencia de los medios

Estas condiciones se ven todavía más agravadas por los medios de comunicación modernos que diariamente llaman la atención del hombre, de una forma exagerada, a la tragedia, el sufrimiento y la calamidad en todo el mundo.

Existen pocas personas que bajo estas circunstancias puedan mantener su equilibrio y evitar los temores que constantemente son evocados. La única fuerza que puede contrarrestar estos temores al futuro es la fortaleza interna del alma, expresada a través de la mente superior. Aunque estas fuerzas están a disposición de todo individuo, existen aún muchos que no han aprendido a valerse de sus propias fuerzas internas.

Uno de los principales peligros que yace escondido en el temor generalizado al futuro es que los pocos escrupulosos medios de comunicación, oportunistas, oradores y agitadores pueden, por propósitos políticos u otros, conducir a las masas a la histeria alimentando estos temores inactivos, pero siempre presentes, hacia una erupción emocional y destructiva.

Una vez que este ímpetu de la masa ha sido puesto en movimiento, se muestra normalmente difícil de controlar, y puede resultar en tragedias nacionales y hasta internacionales.

El hombre debe aprender a tomarse bien todo lo que la vida le depara – para lo bueno y para lo malo – e intrépidamente, con entendimiento y alegría, extraer y aceptar las lecciones esenciales que han sido proporcionadas por destino en su sendero de vida.

Temor al dolor físico

Subyacente a muchas formas de temor está el del dolor físico – de dolor que ha sido realmente experimentado, tanto durante la presente como en alguna previa encarnación, y que ha sido registrado en la memoria. La imaginación utiliza tales experiencias para volver a vivir intensamente tales experiencias, causando tensión innecesaria en el sistema nervioso. Dolencias relativamente insignificantes pueden de esta manera ser amplificadas y agravadas en sufrimiento agudo.

Temor al fracaso – Existen comparativamente pocas personas inteligentes que no están sujetas a este tipo de temor, que en realidad está asociado al 'temor al futuro'. Afecta a personas en prácticamente todos los campos de la vida competitiva moderna, a cada uno acorde a sus circunstancias, entorno y carácter particulares. Existe el temor de no ser capaces de proporcionar los medios de vida para los familiares o para la vejez; el temor a perder el amor o el respeto de aquellos que están cerca o son queridos, o hasta del prójimo en general, o en otras palabras, el temor a una opinión pública adversa; existe el temor de no tener éxito en el propio trabajo, las responsabilidades o las oportunidades de la vida.

Una grave manifestación de este temor al fracaso es el de no poder alcanzar los ideales impuestos por el hombre interno – el alma. Es importante no desarrollar un complejo de inferioridad a través de infravalorar las capacidades personales, o de ser demasiado autocrítico, pues esto puede definitivamente conducir a la incapacidad – 'lo que un hombre piensa así es él'. El hombre debe por el contrario esforzarse en crear la confianza en sí mismo, poniendo su confianza en poder del alma para inspirar y conducirle al cumplimiento de sus más altos objetivos.

Para generalizar, podría decirse que se consideraría el fracaso como un escalón en el proceso infinito del desarrollo. Todos fracasamos a veces, y por tanto aprendemos por la experiencia. Es a través del fracaso que aprendemos a hacerlo mejor, y así continuar hasta el próximo paso. El fracaso en un sentido absoluto por tanto no existe ¡sólo la adquisición de experiencia en el Sendero del Progreso!

Depresión

Difícilmente alguien escapa de los ataques periódicos de depresión. Esta manifestación de emoción es propensa a hacer su aparición cíclica de tanto en tanto, algunas veces alternando con la hilaridad, su polo opuesto. Aunque la total eliminación de la depresión es imposible para aquellos que todavía luchan hacia la Realidad, es importante que las emociones sean controladas para evitar el hundimiento en las profundidades del abatimiento. Por otro lado es igualmente importante no dar rienda suelta a su otro extremo, llamado hilaridad.

La depresión profunda es una miasma que envuelve a la mente con una niebla, inhibiendo la visión y el discernimiento. Si se mantiene mucho tiempo se puede hacer casi insufrible con dañinas consecuencias psicológicas y físicas. La depresión es causada por morar en el mundo astral, y mientras el hombre se permita estar inmerso en estas ilusiones y espejismos emocionales, que distorsionan, invierten y engañan, habrá inevitablemente períodos de desesperación, oscuridad, duda, angustia profunda y depresión. Es por tanto la labor del aspirante en el sendero de la verdad liberarse lo más rápidamente posible de estas ilusiones y emociones debilitantes.

Los esfuerzos por alejar la depresión buscando algún tipo de felicidad falsa o participando en diversas formas de entretenimiento emocional no conducirán a ninguna parte, porque dichas actividades forman todas parte del plano astral y de sus ilusiones. La forma de eliminar esta telaraña cíclica y alejarse de las emociones es elevar el foco de la vida desde el plano emocional al mental y, si hay suficiente estímulo espiritual, al plano egoico – el mundo del alma. Este objetivo elevado puede alcanzarse por el estudio, un mejor entendimiento del yo y de los reinos subjetivos, por el servicio amoroso al prójimo, y finalmente por medio de la meditación, la forma segura de tomar contacto con el Yo – el Alma.

Si la barca de la vida debe llegar a su lugar de destino, debe por tanto abandonar la protección del puerto protegido. Debe navegar en el mar turbulento de la experiencia, desafiar la tempestad y disfrutar de los remansos; encontrar todos los altibajos de la fortuna; a veces sumirse en las fosas de los mares, siendo sólo consciente de las circundantes aguas agitadas del astral, sólo para elevarse nuevamente a la cresta de las olas, obteniendo una clara visión de la llamada del faro en la lejana costa, que le guiará hacia el puerto de destino. Y así el servidor dedicado, durante estos períodos cíclicos que acontecen de tensión inevitable, que puede a veces conducir a la desesperación, no debe nunca olvidar que la noche más oscura debe preceder a la luz del día; y con un esfuerzo sostenido adicional, llegará el día el cual ya no acabará con la puesta del sol – el día en el que él morará en la Luz Eterna.

(Revista Share International − Julio/Agosto 1985)
 

 

Enseñanzas Sabiduría Eterna

Maitreya - el Instructor del Mundo
Web page design and custom graphics © 2006 troman.com
Document, images, logos.. © Share International Foundation.