INFO GENERAL
 Portada
 Introducción
 Actualidad Mundial
 Info para la Prensa
 Preguntas y Resp.
 Servicio E-mail
 Colabora

SECCIONES
 Maitreya
 Benjamin Creme
 Meditación Trans.
 Señales y Milagros
 Base Esotérica
 Archivo Artículos
 Revista Share Int.
 Libros - Folletos
 Webs - Links

 

 

Archivos - Religión y filosofía

 

Revelar el aspecto natural del ser

Entrevista con Swami Nirliptananda, por Felicity Eliot*


Swami Nirliptananda (ver foto) es un swami veterano de uno de los templos de la comunidad asiática de Londres, profundamente familiarizado con las enseñanzas de Maitreya.

Durante su reciente viaje a Holanda, visitó el Centro de Información de Share International en Amsterdam donde fue entrevistado para Share International por Felicity Eliot

La siguiente es una selección de fragmentos de las fascinantes enseñanzas de Swami Nirliptananda explicadas durante la entrevista.

“Vivimos en un mundo de diversidad, de relatividad. Pero la relatividad presupone una realidad alternativa. Presume algo más, y algo más allá de eso, hasta que llegamos a la realidad. Tomemos la sombra y la sustancia: no podemos tener la sombra a menos que tengamos la sustancia. Así nuestro cosmos no puede existir sin algún tipo de poder interior, que lo energiza y mantiene todo en marcha.
Los científicos están ahora forcejeando con ideas similares, intentando comprender la naturaleza de la existencia y ellos hablan en términos de lo explícito cuando describen lo manifiesto y lo implícito cuando describen lo que no se ha manifestado.”

“Nuestros sentidos sólo nos pueden proporcionar el conocimiento de la relatividad –no la realidad.”

Las enseñanzas de Maitreya explican y como Benjamin Creme indicó en su conferencia sobre ‘Ilusión’ (Ver Share International Enero/Febrero 2004)– que dado que nos enfocamos tanto en las formas materiales en toda su variedad, a través de los sentidos, es como si la mente absorbiera toda la información de los sentidos y quedara condicionada. El problema es que este proceso crea un muro entre nuestra conciencia y la realidad. La necesidad entonces es penetrar el muro, librarse del condicionamiento y volver a un estado natural. En ese estado podemos ver cosas como realmente son y comprenderlas como realmente son.

“En última instancia, descubrimos que en ese estado más elevado de conciencia despierta nos acercamos más unos a otros que de cualquier otra manera. Los sentidos nos proporcionan un tipo específico de información que sólo tiene valor temporal, y nuestra vida moderna, materialista, trata realmente de perseguir el placer.”

“La felicidad no depende de nada más. Proviene de nuestro interior. Dentro de nosotros está la fuente de la felicidad.”

“Es el apego al mundo material lo que causa que la mente fluctúe. El cambio tiene lugar todo el tiempo y allí donde se tiene cambio hay incertidumbre y eso causa ansiedad que mantiene a la mente constantemente ocupada. Así que necesitamos encontrar una forma de desapegar a la mente, lo que no podemos hacer directamente.

Luego Swami ilustró este punto tomando el ordenador como un símbolo: el monitor no es nada sin el ordenador. El monitor simplemente refleja lo que hay en el ordenador. Lo mismo sucede con nuestras mentes que reflejan lo que es nuestra naturaleza. Toda la idea de la meditación es purificar nuestra naturaleza –ya que si la naturaleza es pura, nuestra mente es estable. Él continuó: “...el objetivo de la meditación o yoga es la purificación del ser. Purifica la naturaleza y lo que se revelará es el aspecto positivo; el aspecto natural de ser, que está allí todo el tiempo, se revela.”

“Los antiguos sabios afirmaban que OM es el sonido sagrado desde el cual toda la creación vino a la existencia. Ahora, científicamente, si lo investigas y si se trata del sonido desde el cual evolucionó todo, entonces es obvio que este OM existe en todo. El sonido en sí tiene ciertos efectos si lo repites. Dado que es la parte más vital de nuestro ser o conciencia, si lo repetimos estamos creando un campo o un proceso por el cual estamos regresando allí de donde vinimos.

Verás, de hecho hemos perdido nuestro camino allí donde supuestamente tenemos que ir o donde supuestamente tenemos que estar. Pronunciando o escuchando internamente el OM regresamos cada vez más a nuestro ser natural. Y al hacerlo somos capaces de ser parte y partido de todo lo demás que es –y la Unicidad de la vida es realizada.”

Swami Nirliptananda: Cuando pronunciamos el mantram OM podemos hacerlo de dos maneras: primero podemos pronunciarlo en voz alta pero si lo hacemos adecuadamente, eso es, escuchando el sonido –simplemente concentrándonos en ese sonido del OM– entonces no puedes repetirlo todo el tiempo. Lo repites durante un rato, luego sencillamente se detiene automáticamente –externamente, pero internamente puede continuar constantemente. Cuando eso sucede y eres consciente de ese sonido continuo, incluso si estás trabajando o haciendo otra cosa, aún puedes oír el sonido del OM –todavía eres consciente de él. En otras palabras, entonces tu mente está conectada con ese sonido. Y dado que la mente está conectada con él y está alimentada e integrada por ese sonido, así nada más puede tener ningún efecto en la mente.

Nuestro problema básico es que no somos conscientes de nosotros mismos. Somos conscientes de todo lo demás excepto de nosotros mismos. Así que necesitamos desarrollar esa conciencia de nosotros mismos y ser conscientes de nuestras vibraciones internas –las vibraciones divinas que funcionan dentro de nosotros todo el tiempo. El mantram OM nos ayuda a ser más conscientes de nosotros mismos y cuando eso crece, el mantram se repite en nuestro interior todo el tiempo. En el mundo interior la mente está conectada.

SI: Usted estaba diciendo que hemos perdido nuestro sentido del yo –que no somos conscientes del yo. ¿Se refiere al ordinario ‘yo de cada día’? ¿Pienso que quizás se refiere al yo superior o alma?

SN: No, no realmente; no al ‘yo superior’, porque de lo que estoy hablando es de la forma o los medios a través de los cuales nos movemos hacia la realización del yo superior. La idea es movernos hacia el autoconocimiento. El autoconocimiento se consigue primero a través de la conciencia despierta de uno mismo, que significa que eres consciente del impacto que este mundo ejerce en ti. Generalmente, las personas no son conscientes de ello. No tienen una percepción consciente de ello [el impacto] porque la mente sólo está apegada al mundo. Pero cuando la mente, a través de la repetición del mantram, se desapega del mundo, nos hacemos conscientes de lo que nos sucede –y más conscientes de nosotros mismos.

Cuando hablamos sobre conocimiento y autoconocimiento no significa nada oculto sino simplemente que somos más conscientes del impacto del mundo sobre nosotros. Vemos qué transformaciones están teniendo lugar dentro nuestro.

SI: ¿Qué tipo de transformación?

SN: Con una mayor conciencia despierta y desapego no volvemos más relajados, nos sentimos más libres, más jubilosos, felices –estos son los tipos de cambios que suceden, el tipo de características que se desarrollan. Es desde este punto de conciencia despierta que al final evolucionamos a lo que se conoce como conciencia despierta de uno mismo.

SI: Permítame ver si lo comprendo: ¿de la conciencia despierta de cómo la vida nos impacta podemos avanzar hacia la conciencia despierta de uno mismo?

SN: Sí, estos son los pasos hacia esa meta. Es más que el estudio de libros. Todas estas cosas que estudiamos tienen que tener alguna influencia directa sobre nosotros para comenzar el viaje adecuadamente, porque en última instancia somos nosotros los que debemos hollar ese sendero. El mapa está allí, se nos muestra. Ha habido personas que han alcanzado ese estado de realización de uno mismo antes que nosotros y nos hablan –no sólo sobre la experiencia superior, sino cómo han comenzado y cómo han alcanzado esa etapa.

El impacto del mundo sobre nosotros es grande y nuestras responsabilidades y cuidados nos mantienen tan ocupados, atentos, que apenas tenemos tiempo para sentarnos calmada, sosegadamente durante un minuto o dos. Realmente, la experiencia viene en silencio. Aunque comenzamos repitiendo un mantram en voz alta, el objetivo real es que la mente se desapegue del mundo. El mantram nos conduce a un estado específico y se detiene allí.

Viendo que este punto necesitaba más aclaración Swami Nirliptananda utilizó la metáfora de un hombre con una pierna coja. Él visitó al médico, que le proporcionó el cuidado y atención médicos necesarios y luego le facilitó una muleta para que la utilizara. Pero llegó un momento en que el hombre mejoró. “Pero si todavía lleva una muleta y ya no la necesita... Ya ve, en un momento la muleta le llevaba, ahora él está llevando la muleta.” El dijo que tenemos que saber, estar alertas, o sentir cuándo tiene lugar este momento.

SN: Tenemos que saber y comprender que es algo que sucede si utilizamos el mantram correctamente. Sucede durante una etapa específica. Algunos días pronuncias el mantram una sola vez y no puedes decirlo más –entras directamente en el estado de meditación.

Generalmente, la mente funciona a un nivel de conciencia muy superficial y a ese nivel hay cambios que están teniendo lugar todo el tiempo. Al mismo tiempo, queremos experiencias variadas, siempre buscamos placer y felicidad y pensamos que esta cosa o la otra nos van a hacer felices. No sabemos realmente lo que es la felicidad. No enganchamos a diversas cosas, como una persona que bebe y se vuelve alcohólico. Esto es lo que sucede con la persecución del placer –nos volvemos esclavos de ese placer.

El objetivo de la meditación es liberarte para ser tu yo natural porque sólo en tu estado natural puedes ser feliz. Los otros placeres son una distracción de tu estado natural. En el Gita se dice que la persecución del placer es al comienzo como el néctar, pero al final, es como el veneno. ¿Por qué? Porque, lo que realmente sucede es que la persona se esclaviza. Es un sometimiento a las cosas materiales porque nuestros sentidos se alimentan constantemente de ellas y así desarrollamos un hábito para este tipo de cosas. Al hacerlo nos convertimos en un manojo de hábitos. Terminamos esclavizados por ellos.

SI: ¿Y para romper esos hábitos tenemos la meditación? ¿Alguna otra práctica espiritual?

SN: Sí, la meditación, por supuesto. Estamos compuestos de mente, cuerpo y espíritu, y nuestro cuerpo o sentidos nos dicen que nos gusta algo –algún hábito u otro. Lo que podemos utilizar, además de la meditación, es lo que denominamos samyam [control de los sentidos]. Samyam es el medio a través del cual podemos romper un hábito. De hecho samyam es la base del equilibrio espiritual.

Por ejemplo, ayunar es samyam. Digamos que tenemos el hábito de comer demasiado de un cierto alimento. Bueno, en este caso, podemos utilizar el samyam para superar ese hábito. Otro ejemplo podría ser que dormimos constantemente en un momento determinado. Así que nos decimos: “Bien, no voy a dormir en ese momento, voy a dormir en un momento diferente, o no dormiré”. Así, lo que estamos haciendo es ir contra el hábito o la tendencia.

SI: ¿Samyam es reemplazar un hábito haciendo precisamente lo opuesto; o es disciplinarse a uno mismo?

SN: No, no es reemplazar un hábito por otro. No, samyam es quitarnos el condicionamiento que tenemos de nuestras tendencias o hábitos. Así nos liberamos. Eso es lo que queremos.

No vamos detrás de lo que los sentidos nos dicen, vamos detrás de lo que el intelecto nos dice. El intelecto nos ayuda a discriminar entre lo que es bueno para nosotros y lo que no lo es. No obstante a pesar de lo que el intelecto nos dice, continuamos con cualquier hábito que tengamos. Esto se debe a nuestra naturaleza –nuestra naturaleza ha sido condicionada.

Tenemos que librarnos de este condicionamiento, de este hábito incorporado. Samyan es el medio. Para aplicarlo, necesitamos, en primer lugar, saber por qué nos estamos comportando de cierta manera. Si no lo sabemos estamos atrapados. Si no lo sabemos entonces esos hábitos forman parte de lo que pensamos de nosotros mismos. Pensamos que es natural. Pero gradualmente comienza a hacernos infelices y empezamos a ver la necesidad de cambio. Sabemos que existe un medio pero tenemos que aplicarlo, y no es fácil controlar los sentidos, o la mente. Pero aplicando algo diferente poco a poco, se gana el control sobre los sentidos y la mente.

Más sutil que el cuerpo están los sentidos, y más sutil que los sentidos está la mente. Y más sutil que la mente está el intelecto. No podemos controlar la mente si no podemos controlar el cuerpo. Hasta el punto que podemos controlar el cuerpo podemos controlar los sentidos. Están interconectados.

En meditación, sentados en una quietud calmada del cuerpo, y siendo conscientes de ello, es el primer paso. Luego, gradualmente, descubrirás que tienes un poco más de control sobre las decisiones que realizas.

SI: ¿Es importante el estado de ánimo inicial en el que comenzamos a meditar?

SN: Es importante en meditación tener una mente serena, y una alegría interior. Nunca comiences a meditar teniendo pensamientos depresivos; piensa en algo positivo. Así que si te sientas a meditar con una mente alegre, calmada y quieta, descubrirás que el cuerpo responderá a ello –la conciencia interna responderá a ello y esa pequeña alegría se desarrollará por sí sola.

Al principio podrás sentarte 20 minutos pero si todo está en su sitio serás capaz de sentarte durante horas y horas, tanto es así que no querrás levantarte, porque estás disfrutando de la meditación, no en el sentido físico u ordinario sino de una forma extraordinaria en la que formas parte del proceso.

Cuando estás en ese estado de meditación, entonces comprendes lo que es realmente. No es algo aburrido o agotador. Es un medio a través del cual todo el sistema se energiza, se repone. Para el hombre ordinario no hay un flujo adecuado de energía. Debido a que la conciencia está fragmentada no hay una conexión adecuada entre una parte del cuerpo y otra y eso causa muchos problemas. Pero a través de la meditación se desarrolla una conciencia despierta total, una conciencia completa y todo el cuerpo se enlaza, en una línea. Lo que sucede es que si una parte del cuerpo estaba deficiente, es energizada por el resto del cuerpo. En un estado de ser sutil, la energía sutil puede fluir a todas las partes del cuerpo.

SI: ¿En el caso del dolor qué sucede?

SN: Básicamente, lo que sucede con el dolor es que debido a que los sentidos están apegados al dolor, sientes dolor. Pero en este caso vas más allá del dolor y el sufrimiento. En ese estado la energía positiva espiritual está fluyendo por y a través de todo el cuerpo, el cerebro y así sucesivamente, y de hecho está experimentando un baño espiritual. Y cuando sales de ese baño espiritual, eres diferente.

Lo que Swami Nirliptananda dijo a continuación recuerda las enseñanzas de Maitreya sobre el desapego. También evocaba directamente el precepto bíblico de ‘estar en el mundo, pero no formar parte de él’. Él habló de los resultados del ‘baño espiritual’: aunque en el mundo, trabajando y participando, sin embargo, uno no se ve afectado por el mismo. “No eres como una esponja, absorbiendo todo. Permaneces siendo lo que eres.”

Y luego realizó una afirmación que se asemejaba mucho a un tema que Benjamin Creme y Su Maestro a menudo abordan –el del temor y su superación; y la inofensividad:

SN: Esa es la razón por la que la meditación, la religión, una vida espiritual es necesaria porque una vida espiritual transforma al hombre de tal manera que nadie le teme y él no teme a nadie. La persona espiritual no causará temor. La verdadera naturaleza espiritual del individuo se manifiesta a sí misma y cuando eso sucede todo el anhelo por cosas materiales acaba.

Es nuestro anhelo por cosas materiales lo que causa nuestros problemas. Cuando la mente está vacía de todo deseo por aquellas cosas y está saturada con conciencia espiritual entonces hay satisfacción –satisfacción absoluta. Y en esa fase la persona crea armonía en el mundo. Es importante saber que nos hemos distanciado de esa conciencia y conciencia despierta, y por ello existe tanto conflicto en el mundo. Constantemente pensamos en los “otros” y “demás” –el “otro” esto, el “otro” aquello...

SI: ¿Cuando se refiere a “otro” significa que no vemos que estamos conectados, que somos Uno?

SN: Sí, es correcto. Así que odiamos a los demás y robamos a los demás.

SI: Creamos una separación, nos centramos en los otros como algo separados de nosotros.

SN: Correcto. Yo te robo algo, pero no veo la conexión. La idea de interdependencia no existe. El resultado de esa ignorancia es ‘posesividad’ [codicia y materialismo]. Las personas no están satisfechas con lo que tienen, experimentan vacío y así crece la codicia. Esta ignorancia de la conexión como también el vacío es la base de la amenaza que representamos unos a otros en el mundo.

Lo que estamos presenciando actualmente es precisamente eso debido a que por el sentimiento de ‘posesividad’ nadie confía en nadie. Estamos alcanzando un punto en que lo que llamamos nuestra ‘civilización’ donde vivimos no en amor sino en odio. Cada uno odia al otro porque no hay confianza, que es la razón por la que existe tanta depresión, temor y ansiedad. Vivimos en un mundo en donde el hombre teme al hombre –en otras palabras, nos tememos a nosotros. Nos estamos destruyendo unos a otros, lo que significa que nos estamos destruyendo a nosotros mismos. Es demencial, y muestra hasta qué punto nos hemos alejado de nuestro verdadero yo.

Y nos da una idea de cuánta educación es necesaria, cuánto trabajo debe realizarse para que el hombre se haga consciente de su verdadero yo.

El Swami habló de la necesidad de educar a los niños en los valores espirituales. El dinero invertido en la educación de los niños es invertido sabiamente.

SN: Nuestra enseñanza es diferente: decimos que cuanto más sabio eres, menores son tus necesidades. La ignorancia te hace pensar que quieres esto o aquello o lo necesitas. Pero si puedes desarrollar la sabiduría y conocimiento para comprender que no necesitas estas cosas que se te ofrecen por todos los costados, simplemente buscas por lo bueno –aquello que es bueno para ti– entonces todos esos grandes negocios se verán forzados a cerrar. No es en su beneficio. Su meta es intentar que la gente desee más y más y más.

De lo que estamos hablando es vivir sencillamente. ¿No fue el gurú de Alejandro el Grande, Diógenes, que deambuló a la luz del día con su lámpara encendida? Cuando se le preguntó por qué, él respondió que estaba buscando a un hombre honesto, un hombre simple. Ya ves, no hay honestidad. En la religión hindú tenemos un dicho: “La verdad triunfa”.

La verdad es el fundamento de la vida, el fundamento del conocimiento, aquello que estabiliza. Allí donde haya verdad tienes ley y orden, tienes armonía. Si no existe la verdad, no hay justicia –como en un juzgado. La verdad es la base de la estabilidad.

Dividimos la historia del mundo en cuatro periodos [1]: sathyam, tretha, dwapara, kali yuga. Sathya yuga –la era de la verdad– fue el tiempo de la verdad total– cuando, como decimos, ‘la vaca se levantaba sobre sus cuatro patas’. Luego la siguiente era sobre tres patas, en otras palabras, hubo una pérdida del 25 por ciento de la verdad. La siguiente era fue el tiempo de sólo el 50 por ciento de la verdad. Y ahora, en este periodo de kali yuga ‘la vaca se levanta sobre una pata’ –el 75 por ciento de falsedad. Es un indicativo y una imagen para mostrarnos la condición del mundo en la actualidad. Debemos intentar volver a ese estado de verdad o sathyam. Sólo cuando hay verdad podemos confiar. Si no hay verdad allí no podemos confiar.

Sólo a través de la verdad y el espíritu de compartir, junto a las prácticas espirituales, puede el hombre regresar a sí mismo, hacerse más sensato. De otra manera permitiremos que nuestros deseos nos vuelvan cada vez más dementes y finalmente el hombre se convertirá en su propio peor enemigo y nos destruiremos.

Debemos regresar a una vida más simple y a las antiguas enseñanzas para descubrir la verdad. Debemos regresar a las antiguas enseñanzas donde aprendemos a sacrificar para divulgar el conocimiento y la sabiduría en el mundo por el bien de la humanidad. Debemos regresar a las antiguas enseñanzas donde vivíamos no como vecinos sino como hermanos, sabiendo que el mundo es uno, que somos una familia. Todos somos uno. Debemos ver la santidad de la vida, el carácter sagrado de las cosas que existen en este mundo. Respetar la características de los demás y pensar sobre el papel de todo en la vida. Ser tolerantes, y mirar a las cosas desde diferentes ángulos. Debemos apreciar las diversidades que existen, respetarlas y crear armonía para que la humanidad puede experimentar paz y felicidad. ¿Cuál es el propósito? En el Gita existe un verso que dice: “¿Sin paz existe alguna felicidad?”

Necesitamos más organizaciones que trabajen juntas con el propósito de restablecer el valor de la verdad y el valor de la coexistencia y la cooperación, de vivir juntos, de respetar la vida, de compartir lo que tenemos entre nosotros, una familia –esas son las cosas que preservarán este mundo.

*Felicity Eliot es la editora en Amsterdam de Share International.

Share International, Julio/Agosto/Septiembre 2004

_____________

  1.  Sathya Yuga: la Era de la Verdad; Tretha Yuga: la era donde los elementos Divinos estaban de un lado y los demoníacos en el otro; Dwapara Yuga: la era en la cual los elementos Divinos y demoníacos estuvieron en el mismo reino; Kali Yuga: la Era de Hierro: la era del declive moral completo, cuando las fuerzas Divinas y demoníacas están luchando dentro de cada ser humano. (De: Sanskrit-English Dictionary, [recopilado de los discursos de Sai Baba], Prasanthi Nilayam, India, 2000.)

 

 

Contenido Archivos

Maitreya - el Instructor del Mundo
Web page design and custom graphics © 2006 troman.com
Document, images, logos.. © Share International Foundation.