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DISCURSOS SOBRE EL BHAGAVAD GITA (PARTE 5) El espíritu del servicio altruista De una charla de Swami Nirliptananda Londres, Reino Unido Nuestro mundo laico tiene muchas leyes para controlarnos, porque cuando no se nos regula con leyes podríamos matarnos a nosotros mismos, entre nosotros y a todo lo demás, podríamos causar una destrucción horrenda. Por tanto debemos tener reglamentos. Los Rishis incorporaron estas leyes en la vida espiritual para que las practiquemos desde nuestro libre albedrío. Por naturaleza, voluntariamente, haremos lo correcto; de eso es lo que dharma trata. Cuando hacemos lo correcto nos beneficiamos de ello y, finalmente, nuestra sociedad también lo hace. Otro tipo de ley es aquella que se nos impone con la policía y el ejército para forzamos a cumplirla, pero a pesar de todas estas fuerzas externas que se nos imponen, aún no vivimos pacíficamente, porque nuestra naturaleza es así. Practicar alguna disciplina es esencial. Los Vedas afirman que es bueno poseer conocimiento, que debemos tener conocimiento, pero que el conocimiento solo no es suficiente, que debemos imponer alguna disciplina en nosotros, para así elevamos moral y éticamente. Cuando simplemente hablamos todo el tiempo la gente no seguirá lo que decimos, y debemos poner algún tipo de presión para que pueda seguimos. La naturaleza del ser humano es así y es por ello que tenemos tantas leyes. Por tanto los Rishis aconsejan dharma, que no nos dice que no debemos destruir sino que todo es divino, y cuando comprendemos que todo es divino no destruiremos. Es así de simple. La perfección más elevada La interdependencia es cuando cada uno de nosotros cumple sus obligaciones como padre, madre, hija, hijo, etc., como parte de la sociedad, como parte de todo. Cuando realizamos nuestras obligaciones con una actitud de no pensar en ninguna recompensa egoísta, sino como un deber, como una contribución a la vida –ese espíritu desarrollará un desapego interior. Al desempeñar estos tipos de obligaciones nuestra mente se purifica, nuestra naturaleza se purifica y entonces nos desapegamos de este mundo material. El apego surge cuando sólo actuamos para nuestras necesidades egoístas, nuestra posición, etc. Cuando pensamos en nuestras obligaciones hacia nuestra familia, nuestra sociedad, nuestra vida religiosa y nuestro dharma, no nos volvemos egocéntricos, sino que comenzamos a pensar más en los demás, intentando hacer cosas por ellos; esto es lo que se conoce como seva –servicio altruista. A través del espíritu del servicio altruista nos desapegamos y nuestra mente se purifica. La enseñanza básica del Bhagavad Gita es hacer seva. El Señor Krishna dijo que a través de ese espíritu de actividad altruista, cuando no tenemos nada que ganar y nada que perder al no hacer, realizando seva todo el tiempo para nuestra familia, y todo lo demás, alcanzamos esa altura de realización donde nuestra mente es absorbida por Dios. Así no dependemos de nada. El Señor Krishna nos sugiere, por tanto, siempre realizar –con un espíritu de desapego– esa acción que debe hacerse; entonces, en verdad, alcanzamos la máxima perfección. El Señor Krishna explica que cuando sólo pensamos en nosotros todo el tiempo y nos olvidamos de los demás, nos atamos a las cosas, y como resultado de ese apego todo tipo de obstáculos entran en nuestra vida. Por tanto, esta no es la forma para que la humanidad encuentre paz y felicidad. La única forma en que podemos encontrar felicidad es a través del desapego, porque cuando hay apego hay sufrimiento –el apego es la causa del sufrimiento. Y donde hay desapego hay paz y armonía, hay de todo porque con el espíritu de sacrificio viene el desapego. Y donde hay sacrificio todos ganan. Pero cuando somos egocéntricos –pensando sólo en nosotros– no gustamos a nadie. A nadie le gusta la gente egoísta. El Señor Krishna dijo que no hay lugar en este mundo para gente que no hace sacrificios, por no mencionar un lugar en el otro mundo. "Por tanto," dijo el Señor Krishna, "siempre actuad con el espíritu de desapego". Todo aquello que las grandes personas hacen o aceptan como autoridad, los demás lo siguen. La espiritualidad no es sólo hablar; debe expresarse en nuestras acciones y en nuestra actitud. Porque es a través del ejemplo que podemos enseñar, no sólo hablando. El Señor Krishna cuestiona que si las grandes personas también sólo hablaran y no hicieran nada, ¿qué harían los demás? Las grandes personas son un ejemplo a seguir, mostrando a otros el camino que deben andar. Por tanto debemos trabajar para nuestra familia, nuestra sociedad, nuestro dharma, y al involucramos en este tipo de actividades todo el tiempo, nuestra mente se purificará. Cuando nuestra mente se ha vuelto pura, Dios nos ayudará. Frecuentemente pensamos que somos las personas que estamos ayudando, pero somos afortunados de poder hacer algo. Hacer un sacrificio es lo mayor que podemos hacer. Como dijo alguien, el servicio altruista es como un árbol –le alimentamos y regamos, y cuando el árbol crece disfrutaremos pues hemos visto al árbol desde el principio, le hemos cuidado, y cuando florece nos alegramos. Eso es dharma real. La base del dharma es yajna –sacrificio. No ha existido un gran hombre que no haya realizado un sacrificio real. Cuando seguimos esta filosofía de sacrificio, nosotros mismos nos volvemos grandes. La familia es la base La familia es la base, la raíz de nuestra sociedad. Lo que es nuestra familia, es en lo que se convierte nuestra sociedad. En especial cuando los niños son muy pequeños debemos enseñarles con el ejemplo, porque si no lo hacemos cuando son pequeños, perdemos el control. El Señor Krishna dijo que tenemos responsabilidades múltiples, no una, sino responsabilidades hacia nuestra familia, nuestra sociedad, nuestra vida religiosa y nuestro dharma. Esto es servicio altruista. Si somos así, nuestra vida será feliz y nuestra sociedad prosperará. Por eso el énfasis del Bhagavad Gita es que cuando seguimos los principios, la ética y la sadhana –meditación– del Bhagavad Gita, nuestra vida definitivamente se vuelve sublime; experimentaremos paz y nuestra sociedad tendrá orden. Om Tat Sat Hari Om. --------------------------- * El Bhagavad Gita o 'El Canto del Señor ', uno de los textos sagrados hindúes, cuenta el diálogo entre Krishna, una encarnación de Vishnu, y Arjuna, Su discípulo. Swami Nirliptananda es un veterano Swami en uno de los templos de la comunidad asiática de Londres, profundamente familiarizado con las enseñanzas de Maitreya. |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |