INFO GENERAL
 Portada
 Introducción
 Actualidad Mundial
 Info para la Prensa
 Preguntas y Resp.
 Servicio E-mail
 Colabora

SECCIONES
 Maitreya
 Benjamin Creme
 Meditación Trans.
 Señales y Milagros
 Base Esotérica
 Archivo Artículos
 Revista Share Int.
 Libros - Folletos
 Webs - Links

 

 

Archivos - Religión

 
Título Sri Shankaracharya y Maitreya: ¿Quién soy yo?
Fuente Revista Share International- Marzo 1995
Autor Patricia Pitchon
Notas Una comparación de enseñanzas sobre la naturaleza del ser y el sendero hacia la realización del ser.

Sri Shankaracharya y Maitreya: ¿Quién soy yo?

"¿Quién soy yo?" Esta pregunta fue valientemente abordada por el gran filósofo hindú Sri Shankaracharya (788-820 a.C.), que escribió comentarios sobre algunos de los tratados espirituales conocidos como los Upanishads, que componen la última parte de los Vedas, las sagradas escrituras de la India. Aunque él se dirigió a los eruditos, filósofos y monjes de su día, tanto budistas como hindúes (e incluso ha sido considerado como un 'budista secreto' por muchos debido a su afinidad con aspectos importantes del pensamiento budista), el profundo estudio en la naturaleza del Ser, y el tema de la esclavitud y la liberación del hombre, ofrecen interesantes paralelismos con las actuales enseñanzas de Maitreya. Las enseñanzas recibidas de Maitreya poseen un encanto dinámico, directo, universal. Se dice que de la compasión por el hombre corriente Shankara escribió otro libro, el Aparokshanubhuti, del cual propongo examinar y comparar algunos de sus versos con aspectos de las enseñanzas de Maitreya. El encanto de estos versos es también directo y universal.

La naturaleza del Ser y su relación con el Creador es un tema básico en los mismos Upanishads:

"Oculto en el corazón de todos los seres está el Atman, el Espíritu, el Ser; más pequeño que el más diminuto átomo, más grande que los vastos espacios. El hombre que renuncia a su voluntad humana deja atrás sus penas, y contempla la gloria del Atman por la gracia del Creador." (Katha Upanishad).

El interés de que el hombre debe liberarse de la esclavitud llegando a conocer la naturaleza del Ser es ya evidente en los Upanishads:

"Cuando un hombre conoce a Dios es libre: sus penas tienen fin, y ya no existen el nacimiento y la muerte. Cuando en unión interna él está más allá del mundo del cuerpo, entonces el tercer mundo, el mundo del Espíritu, es encontrado, en donde está el poder del Todo, y el hombre tiene todo: porque él es uno con el UNO." (Svetasvatara Upanishad)

Shankaracharya no creía que el Ser puede ser conocido a través de los poderes de la razón y la lógica solamente. El Ser no es un 'objeto' que puede conocerse por el pensamiento. El Ser es conocido, finalmente, mediante la experiencia directa. Sin embargo, sus versos para el hombre corriente se ofrecen como señales:

"Indicado por el pronombre personal 'Yo' mora el Ser transcendental, uno y sólo uno. ¿Cómo pueden los cuerpos físicos que son muchos ser el Ser?"

Aquí encontramos dos ideas interesantes: el Ser es uno e indivisible, pero puede ser señalado mediante el pronombre personal 'Yo'. Esto sugiere que el hombre llega a conocer al Ser como 'Yo'; en otras palabras, esta identidad con el Ser es experimentada en conciencia. Shankaracharya establece una comparación:

"Yo soy sin atributos, sin acción, eterno, siempre libre e indestructible; Yo no soy el cuerpo que es siempre cambiante e irreal. A esto los sabios lo llaman conocimiento."

Es de notar que, mientras Shankara no concedía una realidad permanente al mundo material, como algunos de los realistas de su tiempo hacían, él estaba también preocupado en vencer a los idealistas, porque lo 'irreal' no quería decir, para él, 'no existente en el tiempo y en el espacio', sino más bien, en su opinión, que el mundo de los fenómenos y la apariencia tienen una relativa realidad. Esta realidad es relativa porque nace y fallece; lo que es real no aparece y desaparece sino que perdura. La labor, para el hombre, es la del discernimiento, hasta el momento en que llega a experimentar en él mismo lo que es real, imperecedero, duradero:

"El Ser, que es de hecho el Señor y que es llamado Purusha (Espíritu) porque mora en el cuerpo, es diferente de los cuerpos físicos y sutiles. Yo soy ese Espíritu. Yo soy el Ser de todo. Yo soy todo, imperecedero y más allá de todo."

En el primero de los versos de Shankara citados arriba, se nos dice que el Ser es sin atributos y no actúa. Maitreya, al respecto, enseña que el Ser observa; no es el cuerpo, las emociones o la mente. Maitreya dice que el Ser desempeña el "mini-papel" del Todopoderoso, porque el Ser es la chispa del Todopoderoso. Con Sus palabras: 

"Hay veces en que te haces consciente de que alguien está detrás de ti, dentro de ti, por encima ti, a tu alrededor - algo está presente. Ese 'algo' es el Todopoderoso. No participa; sólo observa. Nadie necesita luchar para dar este paso. Todo el mundo está cualificado en este estadio."

La importancia del desapego

Sri Shankaracharya no creía que el propósito de la filosofa fuera meramente emprender razonamientos inteligentes. El conocimiento del Ser y por tanto la libertad de las ataduras o condicionamientos que causan sufrimiento en la vida son los objetivos fundamentales. Maitreya ha llamado esto "el arte de la realización del Ser" el cual ha venido a enseñar.

Para Shankaracharya, el desapego (vairagya) y la renunciación (samnyasa) son requisitos esenciales para la realización del Ser. La verdadera esencia del Ser es la libertad, y esta libertad no puede ser experimentada sin desapego. El profesor A.N. Pandey, en su libro La Interpretación de Shanhara de los Upanishads, señala que el yo individual cree que está en esclavitud y, después de la liberación, otros individuos creen que él está en libertad. "Pero el Ser puro tampoco piensa". En realidad, el Ser no 'piensa'; el Ser es, y su verdadera naturaleza es la conciencia despierta, un estado que va más allá de ambos. Maitreya dice que el Ser se da a conocer a través de la conciencia despierta.

Shankaracharya piensa que el hombre puede ayudarse tomando ciertos pasos, a saber: 
(1) discernimiento de lo que es eterno y lo que no es eterno; (2) desapego; (3) posesión de seis cualidades: autocontrol, abstinencia, la capacidad de soportar tanto el dolor como el placer, concentración, y fe en el instructor y las escrituras; (4) el deseo de liberación.

El profesor Pandey señala que el desapego es la noción básica de todos estos. El resalta que, para Shankaracharya, el conocimiento del Ser no se debe equiparar con la comprensión intelectual. El conocimiento del cual habla Shankaracharya es la experiencia directa del Ser y por tanto del estado de ser del Ser, que es "pura conciencia despierta".

Maitreya sugiere tres disciplinas que conducen al hombre al estado de conciencia despierta que le permite experimentarse a sí mismo como el Ser: honestidad de mente, sinceridad de espirito y desapego. Estas tres deberían practicarse juntas, porque están interconectadas de modo interesante y se potencian una a otra. Por ejemplo, a fin de poner en práctica la honestidad de mente, es necesario afrontar el verse a si mismo bajo una luz poco favorecedora. Si exageras, o intentas engañarte sobre algo, y luego te examinas a ti mismo mentalmente puedes ver que dependes de la aprobación de los demás, o temes el ridículo, o puedes estar intentando cubrir sentimientos de envidia o celos. Necesitas valor para verte a ti mismo como eres realmente, y si practicas el observarte a ti mismo con el desinteresado desapego del que observa a otro que no conoce, este valor se refuerza. Sin embargo Maitreya va más allá, porque una mente honesta es una mente libre de sus 'ismos', de creencias no examinadas que el hombre ha aceptado, algunas veces sin saber dónde o cómo fueron aceptadas. La sinceridad de espíritu se refiere a la vida de los sentimientos, percibida, vivida y respondiendo a ella como es realmente. Una manera de llegar a conocer y expresar esta actitud, según Maitreya, se encuentra en nuestras relaciones con otras personas cuando participamos en una comunicación 'de corazón a corazón'. Esto no es lo mismo que la manifestación indulgente del sentimiento. Es comunicación desde la parte más profunda de nosotros mismos. Según Maitreya, esta sinceridad tiene el poder de transformar y pueden ocurrir milagros. Cuando dos personas se comunican de esta forma, se disuelven los viejos rencores, se desvanecen las creencias equivocadas, se curan las heridas.

El desapego, para Maitreya, es esencialmente el desapego de la errónea identificación con nuestra vida física, emocional y mental. El dice: "No sois vuestros pensamientos, no sois vuestras emociones, no sois vuestro cuerpo." Gradualmente, la persona se vuelve en conciencia aquélla que observa, que es testigo, 'el que ve' en vez de 'el que hace'. Esto no significa adoptar una actitud pasiva en la vida; significa no volverse apegado a las cosas que haces. Puedes hacer lo mejor que puedes en una situación determinada, por ejemplo, pero estar desapegado de los resultados, sabiendo que has hecho todo lo que podías hacer. En opinión de Maitreya, nada puede liberar al hombre sin la práctica del desapego. Es este desapego que crea el espacio para que el Ser se manifieste a si mismo como conciencia despierta. Maitreya dice: "en la conciencia despierta no hay carga alguna. Permaneces minucioso, inmaculado, puro. Hay gracia, paz y felicidad. Estas son las bendiciones del Señor."

Es el estado natural del Ser, y según Maitreya: 

"Los libros de texto no pueden describirlo, porque no tiene principio ni fin. La conciencia despierta únicamente puede ser experimentada. Es una semilla presente en toda la creación y en todo individuo."

La superación del temor

Aquel que se conoce a sí mismo como el Ser conquista el temor, según Shankaracharya:

"El hombre obstinado que persiste en hacer aún la mínima distinción entre el Espíritu encarnado (Jiva) y el Espíritu Absoluto (Brahman) está sujeto al temor."

Y él afirma:

"Todos los seres nacen del Brahman que es el Espíritu Supremo; son por tanto Brahman. Estad convencidos de esto."

Hari Prasad Shastri (en Experiencia Directa de la Realidad) añade este bello pensamiento:

"Todos siendo el Ser uno, ¿a quién odiamos, a quién debemos considerar un extraño?" El añade, a modo de explicación en su estudio sobre el pensamiento de Shankaracharya, que el temor es nuestro mayor enemigo: "Entorpece nuestro juicio y nos roba toda iniciativa para hacer el bien y averiguar la verdad."

El miedo, según Maitreya, es un veneno. Para superarlo, tenemos que llegar a conocer que "El Señor está dentro". Podemos llegar a conocer que no somos el cuerpo, la mente o las emociones. Cuando gradualmente cesamos de identificarnos con estos, cuando llegamos a conocernos como el Ser, perdemos nuestro temor.

---------------------------------

Lecturas básicas y referencias:
- Dasgupta. Surendranath: Historia de la Filosofía India, Volumen 1, Cambridge University Press, 1963; 
- Pandey, Gaya Rarn: Interpretación de Shankara de los Upanishads, S.N. Publications, Delhi, 1988; 
- Chaitanya, Krishna: Una nueva historia de la literatura sánscrita, Asia Publishing House, Bombay, 1962; 
- Shastri, Hari Prasad: Experiencia Directa de la Realidad, Shanti Sudan, Londres, 1975; 
- Mascaró, Juan (trad. e intro.): Los Upanishads, Penguin, 1981; 
- Creme, Benjamín: La Misión de Maitreya, tomo II, Share Ediciones, 1994.

(Nota: En la literatura de Alice Bailey, el Maestro DK indica la relación entre Shankaracharva v Maitreva.)

 

Contenido Archivos

Maitreya - el Instructor del Mundo
Web page design and custom graphics © 2006 troman.com
Document, images, logos.. © Share International Foundation.