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19 horas en Knoxville,
Tennessee
Desde que leí el libro La Reaparición de Cristo y los Maestros de Sabiduría de Benjamin Creme, en 1981, he estado al cien por cien de acuerdo con su mensaje, tal como yo lo entiendo: Maitreya, el Cristo, ha regresado al mundo. Recientemente, basándome en mis 50 años de experiencia en radiodifusión, decidí ayudar a hacer públicas algunas de las "señales" que Maitreya y los Maestros están colocando en el mundo, en especial las cruces de luz, para despertar a la humanidad sobre el hecho verdadero de que El está aquí. Las cruces han aparecido por todo el mundo, en la mayoría de casos en las ventanas de los hogares de las personas, ejerciendo una influencia sanadora en toda la comunidad donde se producen. Con la dedicada ayuda de una red de voluntarios en todos los Estados Unidos que me informan de nuevas manifestaciones del trabajo de Maitreya, ya soy conocido como el "Buscador de Cruces" por haber aparecido en innumerables programas de televisión y radio explicando quién colocaba esas cruces en las ventanas, y porqué. Acabo de volver de pasar el día en la iglesia fundamentalista bautista Copper Ridge de Knoxville, Tennessee, EE.UU, que está plagada de cruces. La visión El 5 de enero de 1996, a las 11 de la noche, un miembro de nuestro grupo de observadores me llamó a Los Angeles. "Rápido, sintoniza la cadena CBS de televisión. Va a haber un reportaje sobre las cruces de luz que se aparecen en una pequeña iglesia de Knoxville, Tennessee." Mientras salía en pantalla la pequeña iglesia, construida hacía 135 años y donde sólo habían 60 personas sentadas, esta parecía estar en llamas al brillar una hermosa cruz luminosa en cada una de las cinco ventanas del recinto. Nunca había oído que un conjunto de cruces se apareciera en una iglesia; estas generalmente se aparecen en los hogares de gente pobre, brillando en la ventana del cuarto de baño. Creí que esta pequeña iglesia podía ofrecer una oportunidad ideal para presentar la historia de Maitreya en todos los Estados Unidos, especialmente cuando Joe Bullard, el pastor, dijo abierta y honestamente: "No sé qué decir sobre estas cruces. Apenas puedo evitar creer que es un milagro." Apenas podía esperar al día siguiente para llamarle y confirmar su creencia. El contacto
El 6 de enero de 1996 llamé a Joe Bullard a su casa de Knoxville: "Trabajo con un grupo de personas de todas partes del mundo que siguen estas visiones. Puedo decirle quién puso esas cruces de luz en su iglesia y por qué. ¿Quiere que se lo explique? Deseo respetar su punto de vista teológico. Esa es la razón por la cual le pregunto si quiere que se lo explique." El respondió: "Intento saber todo lo que pueda sobre esta cuestión. Es un bellísimo misterio. Permítame contarle algo más sobre lo ocurrido. He estado en el sacerdocio durante 51 años y decidí relajarme un poco y aceptar esta parroquia a media jornada. Sólo tiene 14 miembros y la mayoría de ellos no vienen con regularidad. Una noche del pasado noviembre mi esposa, Mildred, y yo, pasábamos en coche junto a esta encantadora iglesia mientras pensábamos en dejarla. Detuvimos el vehículo sorprendidos cuando una radiante luz blanca pareció rodear a todo el edificio entero durante un breve espacio de tiempo. Llegamos a casa preguntándonos qué significaba aquello. ¿Podía ser una señal de que debíamos quedarnos? No tuvimos que esperar mucho tiempo para obtener respuesta. El 8 de noviembre de 1995, la vez siguiente que hablé a la congregación, una luz brillante hizo impacto en el lateral de la iglesia y, mientras mirábamos por la ventana, vimos nuestra primera cruz de luz. Apenas podíamos creerlo, pero ya que continúan apareciéndose, sabemos que son reales." Yo dije: "Mantengan esas puertas de la iglesia abiertas a la gente, creyentes y no creyentes por igual, porque se producirán curaciones de aquellos que las miren. Observen lo que ocurre." Joe contestó: "Aunque a algunas personas no les gusta la idea de que los no-miembros vengan por aquí, simplemente votamos por mantener las puertas abiertas tanto como podamos. De treinta a cuarenta personas por día, de varias creencias, vienen a verlas. Ponemos un pequeño platillo para recaudar dinero, para aquellos que deseen contribuir a mantener las luces encendidas, pero quizás no podremos permitirnos pagar durante mucho tiempo el tener las puertas abiertas." Yo contesté: "Manténganlas tanto como puedan. Nuestro grupo hará lo que pueda para ayudar a hacer público lo que está ocurriendo aquí. Conseguiré una lista de todas las emisoras de radio, televisiones y periódicos en su zona y veré si puedo concertar algunas entrevistas conmigo o con usted. Puede contarles sobre las cruces y las curaciones que puedan estar teniendo lugar, y que creemos que las cruces fueron manifestadas por el Cristo, tal como cada uno lo entienda, como señal de esperanza para el futuro y para ayudar a muchas personas. "Usted puede estar en desacuerdo conmigo si siente que es necesario, y yo respetaré su derecho a tener su punto de vista. Trabajaremos juntos para intentar conseguir que el mayor número posible de personas vean estas cruces. Empezaré a hacerlo público inmediatamente, ya que soy entrevistado en tres o cuatro emisoras de radio semanalmente en toda la nación. Sugeriré que las personas vayan a Knoxville para ver las maravillosas obras de arte que el Representante de Dios ha creado en su iglesia. Le enviaré nuestro material que publicamos y pronto me pondré en contacto con usted. Esté al tanto de las personas que experimentan curaciones para que después podamos obtener su testimonio." El curso de los sucesos Contacté con cada periódico, televisión y emisora de radio en la zona de Knoxville y experimenté una dura resistencia a tratar el tema de las cruces. Sin embargo, dijeron que pensarían en ello. Una emisora de radio, la más importante de la zona, contactó conmigo y me dijo que habían visitado la iglesia, vieron las cruces y se sintieron fascinados por ellas. Deseaban reunirme a mí y al señor Bullard para hablar sobre qué o quién creímos que había causado las cruces. Quedamos para una entrevista el 10 de abril de 1996. Llamé al señor Bullard para saber cómo les iba. Joe me dijo: "Los demás miembros del consejo y yo hemos tenido la extraña seguridad de que algo está pasando. Una noche, antes de que la gente viniera a ver las cruces, estábamos sentados a un costado de la iglesia, cuando varios de nosotros vimos a un hombre alto que vestía un turbante aparecerse en el otro lado de la iglesia y caminar lentamente cerca del muro. La forma era absolutamente definida. Otras dos personas aparecieron luego y tenían una apariencia más nebulosa, y seguían al otro. Cada dos pasos que el último de la fila daba, se giraba un poco hacia nosotros y saludaba de una forma amistosa. Cuando llegaron a la parte delantera de la iglesia, dieron la vuelta, y esperamos ver a los dos hombres que le seguían dirigir el camino de vuelta, pero el primer hombre seguía yendo a la cabeza y los otros dos iban detrás, como antes. Después de repetirlo tres veces, desaparecieron. Naturalmente esto llamó la atención de algunos de nuestros miembros. ¡Todavía siguen contándolo a todo el mundo!" "Y luego yo tuve otra experiencia. Tuve que ir al baño una noche y al regresar a la cama una pequeña cruz apareció en la habitación y escuché una voz que decía: 'mantén las puertas de la iglesia abiertas y no pasará mucho tiempo hasta que yo (o nosotros) regrese'. Yo dije: '¿Quién eres?' Luego la cruz y la voz desaparecieron. Pensé que por un minuto había perdido la cabeza." La entrevista de radio Dieciséis semanas después de mi primer contacto con el Sr. Bullard, le escuché describiendo, durante nuestra entrevista de radio, qué es lo que había pasado en su iglesia. "Hemos recibido a 29.000 personas que han visto las cruces y varios milagros hasta la fecha. El primer milagro ocurrió cuando 1.200 personas estaban haciendo cola fuera y dentro del recinto y un hombre ciego entró en la iglesia. Fue colocado enfrente de las cruces, con sus dos asistentas a cada lado. De pronto, saltó gritando que podía ver, arrojando su bastón y gafas oscuras, saliendo rápidamente de la iglesia hacia la carretera. Sus asistentas intentaron frenéticamente sacar el coche del aparcamiento para seguirle, y no hemos vuelto a ver a estas personas desde entonces." Mi viaje a Knoxville
Visité Knoxville para presenciar las cruces de luz. Me sentí inundado por el abundante influjo de la energía de amor en esa pequeña capilla. Tanto niños como adultos estaban radiantes de alegría por los fenómenos que estaban experimentando. Me quedé asombrado al ver el tamaño de las cruces que aparecen al mirar las ventanas de la iglesia de noche. Al haber visto muchas cruces en las ventanas de los cuartos de baño que parecen ser de un tamaño de un metro cuadrado, me sorprendí al ver la belleza de las cruces que se alzaban del suelo ¡hasta por lo menos 12 metros de altura! Después de mi llegada a Knoxville, salí en los telediarios locales de las cadenas ABC, CBS y NBC, y Joe y yo conseguimos una entrevista de 60 minutos en la emisora de radio más importante de la zona. Cuando visité la iglesia, estaba llena de personas impacientes por contarme cómo las cruces habían tenido un efecto en sus vidas. Era temprano por la tarde, así que las cruces todavía no eran visibles – requiere la combinación del sol poniéndose y el encendido del alumbrado callejero. Tuve tiempo de escuchar historias de personas antes de que el señor Bullard empezara su explicación antes de cada manifestación. Algunos niños y sus madres me llevaron a empujones hasta una ventana y me explicaron que cuando dan los rayos de luz justo a la derecha, algunas mañanas puedes mirar por esa ventana y ver ocasionalmente a algunos "ángeles" bebés jugando en el césped que hay fuera de la iglesia. "Y, mire allí," gritó una de las niñas mientras atravesaba la iglesia hasta la ventana delantera. "A veces un bebé se sienta aquí en la ventana pero se va si intentas tocarlo. Mire por la ventana. Podrá ver que hay huellas de pie descalzo". Miré y en el cristal había dos pequeñas huellas de bebé que eran claramente visibles. "Lavé esas ventanas, pero no salen", dijo una mujer anciana. Eran ya casi las 8:35 de la tarde y Joe preguntó al feliz grupo de personas representando a varios estados que se sentaran sólo unos minutos para que pudieran preparase para la aparición de las cruces. "Estimados amigos" dijo Joe, contento, "les damos la bienvenida a nuestra iglesia. Sé que hay entre nosotros esta noche algunos presbiterianos, bautistas, y desde luego algunos que dicen que no creen en ninguna religión, e incluso algunos católicos. Gracias por venir. Espero que hayáis escrito los nombres de las personas por las cuales deseéis rezar para que se curen. Estamos realmente encantados de poder hacer esto por ustedes y esperamos que algunos esta noche obtengan aquí la ayuda de estas cruces. Muchas personas se han curado, algunos en seguida, algunos más tarde, pero nunca he encontrado a nadie que haya venido (y han venido muchos) y no haya recibido ayuda de una forma u otra. Las cruces han estado aquí sólo desde hace unos seis meses y tenemos informes de más de 100 parejas cuyos matrimonios fracasaban y que han superado sus diferencias después de haber visto estas cruces unas cuantas veces. Es 28 de mayo y estoy contento de informar que más de 35.000 personas han venido hasta aquí desde el pasado noviembre. "No siempre ocurre, pero cuando las cruces aparecen a veces puedes ver unas escaleras que salen de la superficie hasta uno de los brazos. No sé por qué, pero es hermoso. (Las escaleras no aparecieron esa noche, pero muchas personas me contaron que las habían visto.) ¡No cabrían! "Habréis observado la gran caja de gafas de sol al lado de la puerta en la entrada. A veces las cruces que aparecen en plena luz del día, durante el invierno, son tan luminosas, que la gente tiene que llevar gafas para evitar molestias. No las vais a necesitar esta noche, pero las cruces todavía serán tan brillantes, de una especie de color dorado rojizo, que vais a encontrar imposible creer lo que estáis viendo. Las ventanas a través de las que miráis tienen sólo dos metros de alto y uno de ancho, así que será fácil comprender por qué las cruces no pueden estar en el cristal como algunas personas dicen. ¡No cabrían! "Las cruces deberían aparecer en breves momentos, pero tengo tiempo de contaros sobre una curación que ha tenido lugar. Una señora con gafas gruesas vino aquí un día. Se sentó ahí mirando las cruces y de repente nos dijo que no podía ver. La llevamos a un lado y le dijimos que se relajara y gradualmente recobró la vista. Le pregunté si quería que la lleváramos a casa pero contestó que ya se encontraba bien. La llamé al día siguiente y le pregunté: 'Está segura de que está bien?' y contestó: '¿Que si estoy bien?' Diría que sí. Acabo de leer entero el periódico de Knoxville sin utilizar mis gafas, por primera vez en veinte años." Justo entonces, Joe miró las ventanas y exclamó: "¡Ahí están!". El público se levantó y observó con asombro las ardientes cruces aparecidas a treinta metros de la iglesia, alzándose hasta ¡doce metros o más de altura en el aire! "Ese era un ángel, mamá" Antes de que me fuera esa noche, la gente me contó muchas historias de curaciones milagrosas, pero la que voy a narrar es mi favorita: Joe recibió una llamada un domingo cerca del mediodía de una mujer que decía que tenía dos niños, de cinco y seis años de edad, los cuales un médico les había recetado una medicina equivocada cuando tenían seis meses. Los dos niños quedaron sordos y no podían hablar. La mujer dijo que había estado en una verdulería de Knoxville hacía un par de semanas con sus hijos y un hombre alto que llevaba un bonito traje claro y sonreía maravillosamente se acercó a los niños y suavemente tocó a cada uno en la cabeza mientras decía: "No siempre seréis incapaces de escuchar. Lleva a tus hijos a la iglesia de Knoxville con las cruces de luz." La madre preguntó a los niños en lenguaje de señas quién era ese hombre. Los niños respondieron: "Ese era un ángel, mamá." Ella se giró para hablar con el hombre, pero este había desaparecido.* Joe esperó en la iglesia desde el mediodía hasta las 6 de la tarde, cuando la madre llamó de nuevo. "Mis hijos están en el hospital. Tuvieron convulsiones, pero me acaban de comunicar que saldrán esta noche." Una enfermera que había acabado el turno en el hospital llevó a la madre y a los niños a la iglesia. Tan pronto como los niños llegaron a la entrada de la iglesia, uno empezó, excitado, a hacer señas y apuntar hacia la ventana. La madre dijo: "Dice que Jesús está justo fuera de esa ventana. Ahora dice que Jesús ha entrado en la habitación y que baja las escaleras y que va a seguirle." La congregación siguió a la madre y al niño por las escaleras y observaban, mientras el niño hacía señas todo el tiempo de que Jesús estaban allí, pero que nadie más podía verle. Al cabo de dos semanas la madre y sus hijos volvieron de nuevo para ver las cruces y mientras estaba ahí un avión sobrevoló la zona y los dos niños se taparon los oídos y le dijeron a su madre que el sonido les hacía daño. La madre dijo que ambos niños oían hora lo suficientemente bien como para darse cuenta de que todavía no podían escuchar del todo y que irían regularmente a ver las cruces. Dijo que sentía no poder ir a la emisora de radio. La sustituimos por un antiguo miembro de una banda de motoristas y adicto a la cocaína el cual perdió toda afición por las drogas cuando vio las cruces por primera vez. Su testimonio fue bastante convincente. Después de una estancia demasiado breve, me fui con pocas ganas de la pequeña iglesia bautista Copper Ridge donde, durante sólo unas pocas horas había visto la magia del amor incondicional de Maitreya transformar en Uno a un variado grupo de buscadores. *(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el "Angel" era Maitreya y que estas cruces fueron manifestadas por Él.) |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |