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Las Prioridades de Maitreya
(3) "La eliminación de la culpabilidad y el temor – la purificación de los corazones y mentes de los hombres." Tan incorrectas, tan distorsionadas han sido las enseñanzas de todos los grupos religiosos durante siglos, que un gran número de personas viven con un sentimiento de culpabilidad y temor. Dos mil años de enseñanza cristiana, y miles de años antes la enseñanza judía, hindú y budista, han inundado a la humanidad de temor, superstición y culpa. Apenas existe una persona del mundo en la actualidad que se vea libre de este mal. Todos son propensos al temor. La culpa es el resultado del temor, es inculcado a través del temor. Si a ti te enseñan que Dios está observando cada acción que realizas, que prácticamente todo lo que haces desde que estás en la cuna en adelante está mal, el temor y la culpa son inevitables. "No hagas esto, y no hagas lo otro. Eso es de niño travieso, los niños buenos no hacen esto. Los buenos niños cristianos creen esto y no creen lo otro. Los buenos niños hindúes hacen esto y no lo otro y no creen eso. Dios te castigará si haces esto o si no crees eso otro." Esta imposición de ideologías y creencias crea, al mismo tiempo, expectativas de castigo que acompañan a estas creencias. De esta forma todos los grupos religiosos a través de los siglos han controlado las mentes de sus seguidores. Es un método antiguo y siempre funciona. Esa es la razón por la cual es tan antiguo; se ha descubierto que funciona muy bien. Significa que siempre habrá un grupo de personas que controla a otros grupos. Pueden tener el control intelectual, o financiero, o político, pero siempre controlan. Siempre están explotando la posición de inferioridad de los otros grupos. La historia del cristianismo europeo por sí sola es la historia de una crueldad increíble – basada en el temor, la imposición dogmática de ideas, la falta de libertad, de dependencia económica y pobreza. Estos diversos totalitarismos están ahora empezando a desmoronarse, pero han estado funcionando durante miles de años. El totalitarismo político significa que millones de personas están bajo vigilancia y sujetos a la sumisión y negación de la libertad. El totalitarismo económico hace lo mismo en la actualidad con incontables millones de personas. Mil doscientos millones de personas viven oficialmente en la pobreza absoluta. Incluso en los EE.UU., 33 millones de personas y uno de cada cuatro niños viven en la pobreza. Esta capacidad de explotar: en términos religiosos a través de las mentes y corazones de las personas; en términos económicos, en el plano físico; políticamente, a través de la imposición del poder sobre las acciones de las personas, todas estas tiranías deben desaparecer – y ya lo están empezando a hacer. Uno de los mayores beneficios otorgados al mundo por las nuevas energías de Maitreya, Su presencia, el regreso de la Jerarquía, es la creciente conciencia despierta por parte de la humanidad de lo que se necesita hacer, la creciente acción del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, conocidos y desconocidos. Todo esto muestra a la humanidad que estamos llegando al fin de una tiranía. La venida al mundo de Maitreya es el impulso para este fin y traerá a la humanidad el ocaso de esa tiranía. El establecimiento de la verdadera paz necesita acabar con esa tiranía: política, económica, religiosa y social. Eso, gradualmente, es lo que ocurrirá, y nos liberará de la culpa y el temor. Los grupos religiosos han presentado una imagen de Dios como alguien omnipotente, vengador, iracundo, una figura como Jehová que demanda el ojo por ojo y diente por diente; que va por ahí con una gran vara para castigar a aquellos que hacen algo distinto de lo que los sacerdotes y los gobernantes dicen, o lo que dice el rey y sus asesores. Estas tiranías han mantenido a la humanidad esclavizada durante, literalmente, millones de años. Históricamente, nunca ha habido una época en la que estas tiranías no existieran. La historia del mundo es la historia de la tiranía, de la explotación, del totalitarismo de una u otra forma. Todo eso llegará a su fin y eliminará el temor y la culpa de la humanidad. La humanidad se dará cuenta poco a poco de la idea presentada por Maitreya y los Maestros, y por aquellos a través de quienes trabajan, de que la humanidad es realmente digna, que somos Seres espirituales, y que no hay nada de malo en nosotros. No hay necesidad de verse arrastrado por la culpa o el temor. No vamos a ser castigados si no creemos lo que dicen los sacerdotes. ¿Quienes son los sacerdotes para decir lo que la gente debería creer? Los sacerdotes casi siempre se equivocan. Cometieron una gran equivocación hace 2.000 años en Palestina cuando se deshicieron del mejor hombre entre ellos – Jesús, el Mesías el cual, dicen ahora, es un prodigio, un gran regalo al mundo, el uno y único Hijo de Dios. Le mataron. Ellos odiaban Su sola visión y Sus ideas de que los hombres eran libres y divinos, de que había un alma en cada cuerpo humano. La noción que introdujo Jesús de que las personas se debían amar, dejar de luchar, y dejar de ensalzar ideas de separación y codicia, no sentaba bien a los sacerdotes de Su tiempo. Esa es la razón por la cual se deshicieron de El. Maitreya eliminará la culpa y el temor. Esa es "la purificación de los corazones y mentes de los hombres". "La educación de la humanidad en las leyes de la vida y el amor." Las leyes de la vida son pocas pero muy poderosas. Nadie les presta mucha atención. Esa es la razón por la cual tenemos nuestros problemas. La principal ley de la vida es la ley de Causa y Efecto; domina toda vida en este planeta. Solía expresarse como "ojo por ojo y diente por diente", que es una forma muy inadecuada de expresar la ley de Causa y Efecto. Jesús lo dijo muy sencillamente: "lo que siembres, así cosecharás." Es tan simple que la gente lo ha olvidado o no lo ha comprendido. Todo lo que siembres, cosecharás. Si siembras trigo, cosecharás trigo. Si siembras avena, cosecharás avena. Si siembras trigo malo, no recoges una buena cosecha. Todos somos sembradores. Cada pensamiento, cada acción que hacemos, planta semillas. Estos crean causas. Los efectos que provienen de estas causas componen nuestras vidas. Lo hacemos todo el tiempo, creando nuestras vidas y la vida de la humanidad. Todos nosotros somos responsables de lo que ocurre en el mundo, de lo que ocurre dentro y a través de la raza humana, porque nosotros somos parte de esa raza. Todos nosotros crearnos formas mentales. Estas formas mentales son reales. Cada vez que tenemos un pensamiento destructivo, estamos destruyendo un poco nuestro sistema. El bienestar de nuestro planeta depende del bienestar de nuestros pensamientos. Si nuestros pensamientos están llenos de codicia, de egoísmo, de destrucción, eso es lo que crearemos. Cuando suficientes personas lo están haciendo (y suficientes personas están siempre haciéndolo), nos encontramos con los problemas del mundo. Cada uno de nosotros lo hace. No vivimos en un vacío donde todo está dentro del círculo-no-se-pasa de nosotros mismos. Sería más fácil si pudiéramos mantener nuestros pensamientos y acciones destructivas dentro de nosotros. Entonces cosecharíamos directamente. Desafortunadamente, eso no funciona así. Nuestros pensamientos fluyen de nosotros hacia todas direcciones. Estos afectan a los planos astrales y crean el espejismo astral. Entran en los planos mentales y crean o destruyen en estos. Estamos siempre destruyendo y algunas veces creando, continuamente. Multiplicad este proceso por cinco mil millones y medio de veces, el número de personas que están ahora en encarnación, y comprenderéis el poder detrás de esta capacidad humana de pensar. Nosotros somos los Hijos de la Mente. Nosotros pensamos. Eso es lo que nos distingue del reino animal y es responsable de la creación del reino humano. Tarde o temprano la humanidad se dará cuenta de que no se encuentra en la cumbre, sino que es un reino transitorio entre el reino animal y el Reino de Dios o el Reino Espiritual. Mientras progresamos a través del proceso iniciático entramos en ese reino. Hay un aspecto de nosotros que es un miembro, y vive en ese reino: el alma humana. Finalmente eso se convierte en una experiencia totalmente consciente. El alma impresiona su conciencia tan poderosamente en su reflejo, que el hombre o la mujer puede en realidad actuar como miembro de ese reino. En este momento, pocos entienden la Ley de Causa y Efecto, prácticamente. Algunos viven como si la entendieran. La mayoría de las personas [en estos grupos] han leído a Alice Bailey o las enseñanzas teosóficas, y aceptan esta Ley, pero hasta que realmente la pongamos en efecto como una realidad en cada momento de nuestras vidas, continuaremos creando desorden. Tenemos que entender la absoluta necesidad de la inofensividad. Tan pronto como entendamos esa ley profundamente, tan pronto como nos volvamos realmente conscientes de ella como una revelación en nuestros corazones, en nuestras mentes, y no simplemente como una idea intelectual de la cual podemos comprender la justicia, tan pronto como sea una realidad experienciable y definida en nuestras vidas, cesaremos de crear desorden, cesaremos de crear ese desequilibrio causado por la acción destructiva. Lo máximo que puede hacer la humanidad en masse es una expresión de buena voluntad. Maitreya resalta la necesidad de la buena voluntad en todo tipo de relaciones. La buena voluntad es el aspecto inferior de la energía del amor expresable por la masa de la humanidad. Amar en el sentido real es muy difícil. La expresión de buena voluntad es el próximo paso en el sendero hacia adelante de la evolución que alcanzaremos. Esto crea correctas relaciones humanas. La buena voluntad es alcanzable. Es el nivel de la energía del amor que no debería ser demasiado difícil para la humanidad expresar. De hecho, muchos millones de personas sienten y expresan buena voluntad. Eso no quiere decir simplemente ser amable, tolerante y decente; todo eso son el resultado. La buena voluntad es una fuerza activa. Es el aspecto voluntad unido con el aspecto amor. Cuando el aspecto amor infunde al aspecto voluntad, obtienes buena voluntad. Si piensas "bien", queriendo decir amor, y voluntad, queriendo decir propósito, tienes buen propósito, propósito amoroso. Ese propósito amoroso tiene que impregnar nuestras vidas y crear correctas relaciones humanas. Las correctas relaciones humanas nos liberarán de la culpa y el temor, compartirán los recursos en el mundo y crearán paz. Las correctas relaciones humanas son una prioridad de la humanidad, y Maitreya hará de estas Su mayor ocupación. Las leyes del amor significan correcta relación. Las leyes de la vida significan correcto pensar, correcta acción. Cuando obtienes una combinación de correcto actuar, correcto pensar, y buena voluntad, se tiene la clase de sociedad libre, tolerante e inofensiva a la que deberíamos aspirar. La inofensividad debería formar parte de todas nuestras acciones, y eso es difícil. Es difícil ser inofensivo. A lo que me refiero no es algo fácil que, después del Día de la Declaración, se manifestará por si solo. Cuando las personas se abran a Maitreya, cuando realmente Le reconozcan, y se abran a Su energía, Su consejo, Sus principios, Su visión, verán la necesidad de la inofensividad. Es fácil parecer inofensivo, pero serlo realmente es difícil. Todo el mundo es egoísta, todo el mundo lo quiere a su manera, quiere su voluntad satisfecha y proceder de su forma determinada. Si las personas son lo suficientemente decididas, intolerantes y codiciosas, siguen y siguen hasta que se salen con la suya. Algunas personas son de todo menos inofensivas, tanto si sonríen dulcemente como si no. "Las leyes de la vida y el amor" – la honestidad de mente, la sinceridad de espíritu y el desapego. Estas son las tres formas que conducirán a una correcta expresión de las leyes de la vida y el amor. El desapego nos libera de los espejismos a los cuales nos hemos estado refiriendo – el temor, la culpa, las expresiones rebuscadas y egoístas, y también la máscara de ellas, la hipocresía sonriente del mundo. |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |