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Las Prioridades de Maitreya por Benjamin Creme En junio de 1984, mi Maestro escribió un articulo para Share International, titulado 'El Hijo del Hombre'. En él mi Maestro habló de Maitreya como el Cristo, pero también de Su futuro trabajo, y trató de las prioridades que El mismo se establecería como metas u objetivos. No hay duda de que estas prioridades están enumeradas por el Maestro en un orden específico, abordando cada una a su debido tiempo. Yo no podría concebirlo de otra forma. Pensé que podría ser de utilidad familiarizarse con estas prioridades, y empezar a pensar constructivamente sobre nuestra relación con ellas, tanto individualmente y como grupo que ha estado implicado en prepararle el camino a Maitreya. Preparar el camino a Maitreya es, por supuesto, preparar al mundo. No es sólo alertar a las personas sobre el hecho de Su presencia, sino de tener algún conocimiento de la forma en que el mundo debería funcionar. A menudo me preguntan: "¿Qué va a ocurrir? Si nosotros aceptamos que Maitreya está en el mundo, que El es el Cristo y que van a haber Maestros en el mundo, ¿qué nos va a ocurrir a nosotros? ¿Cómo este fenómeno – la exteriorización de la Jerarquía – afecta al mundo?" Obviamente, nos afectará profundamente pero, ¿de qué manera? Podemos no tener ni idea o podemos tener ideas muy irreales. Creo que deberíamos estudiar lo que mi Maestro, que conoce cuáles son estas prioridades, ha escrito. Espero que al final de esta conferencia tengamos una mejor comprensión sobre qué es lo que pueden significar estas prioridades. Vosotros construiréis esta Nueva Era. Es vuestra, especialmente los primeros 20, 30, y 40 años. Es vuestra para que hagáis lo que queráis de ella, y podéis ayudar a Maitreya a poner en práctica Sus prioridades. El articulo del Maestro muestra muy claramente la labor enorme que Maitreya está asumiendo. Despreocupadamente, sólo pensamos en Su aparición en el mundo, Su beneficio para nosotros, las aguas curativas, las cruces de luz, las extraordinarias experiencias edificantes de las personas que Le ven, aunque sea brevemente; cómo no pueden sacárselo de la cabeza, incluso si va vestido como vagabundo; y cómo la misma visión de Maitreya o uno de los Maestros es suficiente para que aquellos familiarizados con Su presencia se sientan mejor: edificados, impulsados y, si creen en la realidad del contacto, agradecidos y bendecidos. Pero obviamente es una labor extraordinaria. Este mundo alberga ahora entre 5.500 y 6.000 millones de personas, de los cuales un quinto viven en la pobreza más impensable; millones de personas se mueren de hambre. Otros luchan amargamente por una mayor porción del pastel del mundo, mayor de la que tienen ahora, que puede ya ser lo suficientemente grande. ¿Cómo une El todas estas diferentes aspiraciones?: algunos por más de lo mismo – más riqueza, más influencia, más poder; y los explotados por estos buscan algo para comer cada día, un cobijo que les proteja de las inclemencias del tiempo y con esperanza una educación para sus hijos. ¿Cómo las reconciliamos, y cómo Maitreya puede ayudarnos a reconciliar estos extraordinarios niveles distintos de aspiración? Uno de los hechos evidentes que más me sorprende es que los cristianos, en general, no saben mucho sobre el Cristo. Deberían saber más sobre la naturaleza del Cristo que el resto de las personas y, naturalmente, sí que tienen una idea en sus mentes. Es tan vaga, sin embargo, y tan obviamente alejada de la verdad, que uno se pregunta qué es lo que van a experimentar cuando vean a Maitreya por la televisión, cuando llegue a su tierra natal y se acerquen a El. La opinión general es que El es un dios omnipotente que viene a castigar a los malvados y a recompensar a los fieles. (Esa es probablemente una de las principales razones por la cual la mayoría de los cristianos esperan al Cristo al final del mundo, porque no esperan estar ahí en esa época.) Están incluso asustados de su propio Cristo. Están asustados de Dios, del castigo, sienten que no son merecedores. Saben que han sido malos de una u otra forma (incluso si no es una maldad muy grave). Saben, probablemente, que son desagradables y brutales a veces; que a veces son desconsiderados. Tienen tal sentimiento de culpa, construida durante siglos por una iglesia poderosa, influyente y cruel, que esa es probablemente la mayor barrera a una correcta evaluación y respuesta al Cristo cuando este se muestre al mundo. Si yo fuera un cristiano ortodoxo, estoy seguro de que me sentiría aterrado ante la misma idea de que el Cristo pudiera estar en el mundo. Es tan diferente de la idea que estos tienen de El que, por supuesto, no tienen nada que temer. No obstante, millones de cristianos en la actualidad están esperando en una especie de terror suspendido que el Cristo pueda descender en Su nube en Jerusalén y que la Segunda Venida pueda estar cerca. Ellos ven las señales cuando hay problemas en Oriente Medio. Piensan: "Es Armagedón. Eso significa que el Cristo va a venir". Cuando me escuchan a mí hablar de Maitreya, dicen: "El es el anticristo. Eso significa que el Cristo está cerca". Todo apunta a este momento como el momento en que el Cristo podría venir al mundo. Esperar al Armagedón es un terror añadido. Pero aún sin la expectación del Armagedón, simplemente con verse frente al mismo "Dios" – aunque en forma humana – con todo el poder, juicio y apetito de justo castigo que la mayoría de las personas atribuyen a Dios, es suficientemente aterrador. No sabiendo nada de las Leyes de la Vida y la evolución, de Causa y Efecto, de Renacimiento, simplemente aguardan castigo por cada pecado, como así lo llaman, por pequeño que sea. Se juzgan a sí mismos tan severamente que están colmados de poca y negativa esperanza sobre la idea de la venida del Cristo. El Maestro lo dice de una forma discreta que le hace a uno casi sonreír: "Es muy triste y lamentable que una visión del Cristo tan deformada haya impregnado la conciencia humana a tal extremo." Y sin embargo lo ha hecho. En todas partes del mundo la idea del Instructor – tanto si se le denomina Cristo, Buddha, Imam Mahdi, Mesías o Krishna se ve teñida de esta distorsión de la naturaleza del Instructor. Las religiones han presentado al Instructor como a un ser omnipotente que viene a juzgar. Si Dios juzga, encontrará que algo está mal, y si hay algo que está mal entonces inevitablemente hay castigo. Esa es una expectativa generalizada en Occidente, la cual será muy difícil de erradicar. Cuando describo el panorama de un mundo transformado – viviendo en armonía, si no en una serenidad total, compartiendo los recursos, en paz – estoy colocándome una y otra vez en contra de la creencia ortodoxa en esta figura iracunda de Jehová, de Dios. Jesús, por otro lado, ha sido presentado de una forma bastante sentimental, como un individuo amable, serio, bienintencionado, santo, que tuvo problemas al final de la época de los romanos. La primera y más importante labor que Maitreya se ha propuesto es "establecer entre nosotros la realidad de Dios". ¿Qué es lo que el Maestro quiere decir con ello? ¿Cómo Maitreya, o cualquier otro por lo que respecta, establece entre nosotros la realidad de Dios? Con toda seguridad, eso es algo que los grupos religiosos han estado intentando hacer durante miles de años. Los hindúes, budistas, musulmanes, cristianos, jainianos, y sobretodo, probablemente, los judíos, han pretendido establecer la realidad de Dios entre nosotros. Parecería que han tenido mucho éxito, para que la vida de incontables millones de personas sea un juego de escondite con Dios. Ellos saben que El está ahí mirando todo lo que hacen, y la mayor parte del tiempo tienen que girarse a un lado de Dios para que El no vea lo que están haciendo con su mano en el otro costado. Continuamente están pensando: "sé que Dios está ahí, pero seguro que no puede verlo todo", y por tanto no dejamos que la mano derecha sepa lo que la izquierda está haciendo. Si la mano derecha conociera lo que la izquierda está haciendo, entonces Dios sabe. Si Dios sabe, entonces Dios conoce lo que te va a ocurrir. El problema para la mayoría de las personas es que tienen una idea completamente distorsionada de Dios como un iracundo castigador de los indignos, los pecadores. Nacidos en el pecado, es inevitable que pequemos, así que debemos ser castigados, para placer de Dios. "Para establecer entre nosotros la realidad de Dios, El ha venido" Es seguro que no puede establecer esa noción de Dios. Debe establecer alguna otra noción, más cercana a la verdad. El establecerá el hecho de la base espiritual de la vida. En el seno de cada individuo, de cada aspecto de la creación, existe una dimensión espiritual, un propósito espiritual, que actúa a través de cada aspecto del cual podemos hacernos conscientes. Obviamente, sólo tocamos la creación de una forma muy incompleta, pero si la vemos como la expresión externa de algún gran propósito espiritual, que puede hacerla existir (o hacerla dejar de existir), que puede agrandarse, expandirse, y que puede relacionar un aspecto con otro y así constituir naciones, sistemas solares, galaxias, entonces Dios debe ser extraordinariamente poderoso. En la Biblia cristiana, a Dios se le llama "un fuego consumidor". Fuego, desde luego, es energía. Yo creo que Maitreya hablará sobre la realidad de Dios haciendo referencia a la multiplicidad de fuerzas creativas que componen esa Vida que nosotros llamamos Dios. Sólo existe una Vida que anima a todo el cosmos, dando expresión a cada aspecto de la creación e inmanente en ella. La Vida una, la cual llamamos Dios, se expresa a sí misma a través de una miríada de fuerzas y formas, y la conciencia despierta de Dios, el conocimiento de la naturaleza de Dios, nos llega al expandir nuestra conciencia, y por tanto nuestra sensibilidad, a las varias fuerzas que juntas componen a Dios. En el centro de la galaxia existe un Ser que tiene esa conciencia a nivel galáctico, que está tan por encima de un sistema solar que uno ni siquiera se lo puede imaginar. El Logos de nuestro sistema solar, por ejemplo, tiene una conciencia despierta, una conciencia, de una infinita variedad de fuerzas, una congruencia extraordinariamente rica de distintos fuegos que en su interacción crean los planos externos físico, astral y mental: todas las formas del plano físico que nosotros vemos y todas las formas etéricas que la mayoría de las personas no ve; y al hacerlo así se lleva a cabo un plan de algún Ser mayor incluso que el Logos Solar. Podemos pensar del Logos Planetario llevando a cabo el plan del Logos Solar, y el Logos Solar llevando a cabo el plan del Logos Galáctico – "Aquel del que Nada Puede Decirse", no porque sería irreverente decir algo sobre ese Ser, sino porque no hay nada que podamos decir, no hay nada que podamos imaginar decir sobre el Ser en el centro de nuestra galaxia. Creo que Maitreya, cuando hable sobre Dios y establezca la realidad de Dios en el mundo, lo hará así – en términos de energía, fuego, relaciones y, por supuesto, en términos de cada ser humano. Nosotros estarnos esencialmente dotados de todo eso. Mientras expandimos nuestra conciencia, podemos saber cada vez más sobre qué es eso a lo que llamamos Dios. Cuando sabemos lo que es, lo podemos intuir, lo sentimos, no sólo como una idea, sino como experiencia real de ello, podemos obtener control sobre estas energías y por tanto relacionarnos cada vez más con esa naturaleza. Los Maestros han realizado a Dios – son Hijos de Dios. Cuando te conviertes en un Maestro, has expandido tu conciencia hasta incluir lo que llamamos los niveles espirituales. Esto le proporciona a uno la conciencia despierta de las energías de Dios y la entrada en la Mente de Dios, en nuestro caso como terrestres, en la mente del Logos de nuestro planeta – pero para un Maestro que ha ido más allá de eso, entra cada vez más en la mente del Logos Solar. Existen Seres en el sol cuya conciencia se está expandiendo incluyendo aspectos de "Aquel del que Nada Puede Decirse". Sólo distorsionaríamos la naturaleza de ese Ser si tan sólo empezáramos a especular sobre Su naturaleza. Establecer entre nosotros la realidad de Dios es también establecer entre nosotros el Reino de Dios. El Reino de Dios es la Jerarquía Espiritual o Esotérica de la cual Maitreya está al frente, el presidente. Por la sola presencia de esta Jerarquía, Maitreya y los Maestros establecen la realidad del Reino de Dios. El hablará, creo, de la Jerarquía, Su Ashram, como el Reino de Dios cuando se dirija a los cristianos. Se referirá con otros términos cuando esté enseñando en otras partes del mundo. Para el mundo cristiano occidental, creo que será de esta forma como El demostrará Su conciencia despierta de nuestro sentido de Dios, al manifestarse el Reino de Dios en el mundo. Mientras los hombres y mujeres corrientes se abran paso en el Ashram del Cristo, la Jerarquía Espiritual, mediante las primeras iniciaciones, entrarán en el Reino de Dios. El constatará abiertamente esta idea en el mundo. No quiero decir en el primer día, pero muy probablemente la tratará brevemente en el Día de la Declaración. |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |