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Archivos - El Maestro ~

 

Una exposición sobre los factores relacionados con la degradación medioambiental, y los pasos necesarios para salvar el planeta.


Los Desafíos del Siglo XXI:

El Equilibrio Ecológico del Mundo

Entrevista con el Maestro , a través de Benjamin Creme

Por Patricia Pitchon

Los grandes desafíos de las próximas décadas, según el historiador británico Paul Kennedy, son: la explosión demográfica, la degradación del medioambiente y el cambio accionado por los avances tecnológicos. La manera en que estos tres factores se relacionan entre sí, se examina en su libro Preparing for the Twenty-First Century (Preparándose para el siglo XXI) (Random House, Nueva York, l993).

Actualmente nos enfrentamos a explosiones demográficas en países que no pueden soportarlas. Cuantas más personas en las áreas rurales talen más árboles para conseguir leña, por ejemplo, la erosión del suelo causada por esta deforestación conduce a un incremento de la desertificación. Las personas que no pueden ganarse la vida en el campo se dirigen a las ciudades, donde la presión sobre algunos servicios tales como el transporte, la vivienda, los cuidados médicos, el agua y la electricidad, conduce a un colapso parcial y en algunas áreas a un colapso total de estos servicios. Esta es la situación actual en muchas ciudades del Tercer Mundo.

Cuanto más urbanizado se vuelve un país, la población se estabiliza, pero esta no es la realidad para muchos países pobres. Frecuentemente los grandes cambios tecnológicos no se coordinan bien y dejan a cientos de miles de personas sin empleo. Además, la degradación del medio ambiente afecta al planeta entero. Los grandes desafíos requieren grandes cambios, y no menos en la esfera económica.

El Maestro de Benjamin Creme accedió amablemente a contestar algunas preguntas sobre estos temas.

Patricia Pitchon: ¿Es correcto el análisis demográfico realizado por Paul Kennedy en su libro Preparing for the Twenty-First Century?.

El Maestro: Sí y no. Si no se hiciera nada sería correcto. Pero, según la Jerarquía, si los cambios planeados se llevaran a cabo, demostrarían en gran medida que esos supuestos eran falsos, afortunadamente para la humanidad.

PP: ¿Nos podría dar una indicación de los cambios necesarios?

El Maestro: La principal suposición de estas previsiones es que la población crecerá inevitablemente, pero este no es el caso. Es verdad que en muchas naciones la población crece hasta grados alarmantes. Esta es una situación temporal (en el actual clima político y económico) y es, paradójicamente, el resultado tanto de la pobreza como de una prosperidad creciente. Este es el caso de Egipto, por ejemplo, que ve el crecimiento de riqueza dentro de una nación básicamente pobre. 
El mayor cambio en el crecimiento demográfico sucederá como resultado de compartir los recursos mundiales. Cuando esto se lleve a cabo, cambiará la percepción de muchos millones de personas. Cambiará la vieja noción de que los niños son la garantía de seguridad de las personas en su vejez. Un nuevo sentido del bienestar y la prosperidad crearán las condiciones en las cuales la población mundial disminuirá dramáticamente, como se demuestra repetidas veces en el paso de una nación subdesarrollada a una desarrollada. 
Esto no quiere decir que no continuará existiendo una crisis en el equilibrio ecológico mundial, que por si sóla amenaza al bienestar de una población ya reducida, y es este desequilibrio el que debe tratarse con prioridad. Con un equilibrio ecológico y el objetivo de sanos niveles de vida este planeta puede albergar confortablemente de 3 a 3.5 billones de personas. La población actual es de 5.5 billones aproximadamente. Esto supone utilizar los recursos mundiales a un ritmo sostenible.

PP: ¿Cuáles son los máximos peligros actuales?

El Maestro: La contaminación atmosférica, de las aguas y la tierra. Este es el principal peligro de la humanidad y es responsable de las enfermedades de millones de personas y de las muertes prematuras de muchas miles más. Un lento envenenamiento de la población está teniendo lugar en todo el mundo y sólo la extraordinaria resistencia del biosistema humano permite a la humanidad aguantarse aún en los niveles actuales. 
En segundo lugar está la desaparición de los bosques del mundo. Los resultados de la desertificación son bien conocidos. Esto tiene un efecto importante. La desertificación incrementa el problema de la polución porque por cada árbol que se tala se pierde oxigeno en la atmósfera. El tercer peligro es el calentamiento de la atmósfera, el llamado efecto invernadero. Este traerá consecuencias en la calidad de vida a corto y largo plazo, incluyendo el clima. El principal factor es el incremento de los desiertos en el mundo. Cuando se suceden los cambios climáticos, estos afectan a los bosques, y exigirán movimientos de grandes sectores de la población de un área a otra en períodos muy cortos de tiempo.

PP: ¿Cuáles son los pasos principales para limitar el efecto invernadero?.

El Maestro: La comprensión de que éste es verdaderamente un problema mundial y que debe ser tratado no de forma independiente sino como uno que afecta a todas las personas sin excepción, y por tanto requiere el reconocimiento, por parte de la Asamblea de las Naciones Unidas, de la importancia de la amenaza a la humanidad. Cada nación debe contribuir.

PP: ¿Fue la Cumbre de Río un paso en este camino?

El Maestro: Sí, pero con la obvia excepción de la falta de cooperación de algunas naciones importantes que rehusaron apoyar resoluciones que habrían empezado a abordar dichos problemas de una forma realista. Algunas de estas naciones, además, son los peores ofensores. 
Un urgente segundo paso es la reducción drástica del derroche de los recursos del planeta, lo que significa una completa transformación de la estructura económica mundial tal y como la conocemos hoy. 
Esto sólo será posible cuando las naciones en conjunto acepten la justa redistribución de los recursos, haciendo efectivo el principio de compartir. Entonces se verá que las verdaderas necesidades de todos - aunque sea a costa de un estilo de vida más simple - se pueden colmar sin la continua reducción de la viabilidad del planeta. Esto por si sólo puede conducir a la reducción de la población mundial y así, a un nivel sostenible de la base ecológica mundial.

PP: ¿Es posible que alguno de estos hechos ocurra sin la aparición de Maitreya?

El Maestro: Para ser realistas, no. Actualmente la humanidad es demasiado egoísta, está demasiado dividida y es demasiado estrecha de miras para que acepte estos cambios. Pero cada vez más, el ambiente perceptivo está cambiando mientras la amenaza ecológica se va haciendo más palpable en las naciones. El problema actual es que poderosos intereses creados, junto con la complacencia de la Humanidad en general, impiden que se lleve a cabo la voluntad de cambio político. Se precisa un programa educacional que enfrente a la humanidad con los horrores que inevitablemente resultarían si continuaran las prácticas del presente. 
Debe admitirse que esta educación necesitaría una voz poderosa y sólo Maitreya, aceptado y honrado como Instructor Mundial, tendría la necesaria autoridad y persuasión. Bajo Su dirección, las naciones emprenderán esta tarea, primero de mejoramiento (procurándose así un respiro), y luego de curación de la actual enfermedad del Planeta Tierra. Un estilo de vida más simple y sensato es la clave para esta curación. El abuso actual de los recursos no puede continuar sin control. 
Cuando la humanidad realmente se de cuenta de esto, se tomarán las medidas necesarias para reducir el consumo de los recursos, que conducirán a una regeneración y estabilización del planeta.

PP: La inestabilidad de la bolsa es obvia. El comercio de 24 horas al día es esencialmente una fuerza transnacional sobre la cual los países soberanos tienen cada vez menos control. El intercambio diario de divisas asciende a un trillón de dólares. Al final de la década de los '80 más del 90% de este negocio de intercambio mundial de divisas no estaba relacionado con el comercio o la inversión de capital. Millones de inversores, compañías y bancos especulan en divisas. Hoy en día los países temen hacer los cambios necesarios que "alarmen a los inversores extranjeros", a pesar de que la recogida de fondos para las necesidades locales son una prioridad. Tal cono el historiador Paul Kennedy incluye en su libro: "El mercado per se no es responsable ante nadie," y ya que los controles son inadecuados, el "colapso financiero" es siempre posible. ¿Es probable que la conmoción de la caída de la bolsa sacuda la conciencia de la humanidad a causa de las dificultades que se seguirán?

El Maestro: ¡Muchísimo, muchísimo! La humanidad ha sufrido durante mucho tiempo el mal de la especulación. Los síntomas de esta enfermedad son la pobreza, el crimen, el abuso de drogas, la violencia y la guerra. La causa básica es la vieja codicia humana basada en la separación y el miedo. Bajo el liderazgo del Cristo (el Señor Maitreya) los Maestros ayudarán a la humanidad a ver esto y evocar de ellos un mayor sentido de su interdependencia. La sola presencia de Maitreya, conocida por todos, tendrá el suficiente alcance para realizar esta transformación. 
Cuando la humanidad consiga ese sentido de interdependencia perderá su miedo y también su codicia. Naturalmente esto no ocurrirá de la noche a la mañana, pero tampoco tardará mucho en suceder. El colapso económico y la transformación que le seguirá mostrarán a un maestro poderoso. Las relativas constricciones de una economía transformada traerán a la humanidad un nuevo sentido de la realidad, y de esta manera los cambios serán lógicos y aceptables.

PP: Los países de la antigua Unión Soviética, desde la caída del comunismo, se enfrentan ahora a una variedad de conflictos étnicos localizados, a movimientos internos de refugiados que surgen de estos conflictos, a reactores nucleares peligrosos, a polución en muchas áreas, a intercambios comerciales desorganizados, a un colapso de los servicios médicos, a redes de distribución inadecuadas y a un creciente desempleo. ¿Van a estar también estos países afectados si hay una caída de la bolsa?

El Maestro: El mayor impacto se producirá en las naciones desarrolladas del mundo. La bolsa no está suficientemente desarrollada en los países de la antigua Unión Soviética, así que estos no se verán muy afectados. 
Sin embargo, el conjunto de consecuencias a nivel mundial también afectará a estos países. Aquí se da la paradoja: a pesar del derrumbamiento del sistema que los mantuvo unidos como nación, si ellos pueden evitar los conflictos étnicos se van a encontrar en una situación ventajosa en relación con la nueva dispensación. Ellos han construido en su conciencia (aunque aún no se haya puesto a la práctica completamente) el concepto de justicia, y no encontrarán dificultad en aceptar la transición hacia un mundo en el cual este divino aspecto se vuelve primordial.

PP: ¿Qué pasos pueden tomar ahora para mitigar el conflicto étnico?

El Maestro: Hay muchas fuerzas en movimiento en el mundo que conducen a grandes grupos de personas a intentar reforzar su auto-identidad. Esto es una fase de transición. Aunque sea doloroso a corto plazo, ello conducirá a un nuevo sentido de individualidad cultural que enriquecerá el tapiz multicolor de la humanidad. Es sólo a corto plazo que las personas piensen en el elemento nacionalista antes que en cualquier otra cosa - bajo la influencia de ciertos líderes ambiciosos y hambrientos de poder. El mismo problema puede verse desarrollándose en la antigua Yugoslavia, en partes de África, en el Medio Oriente y en otros lugares.

PP: ¿Cuáles son las principales cuestiones con las que Estados Unidos debería estar enfrentándose hoy?

El Maestro: Ahora la tarea principal de los Estados Unidos es descubrir su alma, y con ello la necesidad de servir, más que dominar al mundo. Tan focalizado está hoy Estados Unidos en la expresión de su personalidad que poco servicio verdadero se demuestra en sus decisiones. Separatismo, egoísmo y codicia todavía condicionan muchas de las acciones de este gran país. El fallecimiento de la Unión Soviética como rival en asuntos de carácter mundial sólo ha contribuido a estos espejismos (ilusiones). El camino a seguir por los Estados Unidos es poner sus múltiples recursos, talentos y energías al servicio de la humanidad y conducir a las naciones a la creación de un nuevo mundo más viable. El mundo espera que este propósito se lleve a cabo. Sin embargo, no es improbable que esta acción tan deseada espere la aparición y la aceptación del Cristo.

PP: ¿Qué podemos hacer ahora para fomentar la conciencia de la presencia de Maitreya?

El Maestro: Usa cualquier canal abierto a ti. Muchos saben pero no hablan. Muchos temen la risa de otros, pero no se conseguirá nada ocultando estas valiosas y gratas noticias. Verlo como un regalo y un privilegio de servicio hacer conocer a todos quienes quieran escuchar que el Gran Instructor camina una vez más entre Sus hermanos, dispuesto a guiar y a apoyar a todos aquellos que aman al mundo.


Share International - Septiembre 1993
 

 

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