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Cooperación La humanidad hoy está preparada para un gran salto hacia el futuro, un futuro en el que se demostrará la naturaleza esencialmente divina del hombre. A pesar de lo poco que pueda saberlo, el hombre ha pasado y está pasando las pruebas que le permitirán, con plena madurez, convertirse en el receptor del conocimiento y las facultades con las cuales dará forma a ese futuro. En la actualidad, sólo para la visión interna de los Guías de la Raza puede esta realidad ser clara, pero así es, y es un buen presagio para la época venidera. Dondequiera que se reúnan los hombres hoy en día, se puede ver y sentir una nueva urgencia, un nuevo sentido de compromiso con el bienestar del planeta y de sus reinos. Sólo ahora, tras eones gastados en la lucha por la existencia y el progreso, puede decirse que el hombre ha alcanzado la madurez, una madurez discernible por Nosotros, aunque bien oculta para el hombre mismo. Surge ahora la oportunidad de un importante avance en el progreso humano, superando enormemente, en rapidez y logro, a todos los anteriores adelantos. Mientras que, hasta ahora, un progreso lento y constante ha sido deseable, e incluso preferible, se está creando un nuevo ritmo dinámico cuyo ímpetu impulsará a la humanidad hacia el futuro en una ola de cambio global. Tan grandes son las tensiones en el dividido mundo de hoy en día que sólo un rápido cambio de dirección evitará la catástrofe. Este rápido cambio, sin duda, presentará problemas de ajuste para muchos, pero, muchísimos más acogerán estos cambios como la oportunidad de una nueva vida. Nosotros, los Trabajadores detrás de la escena, tenemos toda la confianza de que la humanidad pondrá en movimiento esta transformación radical de sus estructuras. Estas ya no sirven a las necesidades del hombre e impiden el emerger de lo nuevo. Nosotros observamos y guiamos, supervisando todo. Poco a poco, una nueva conciencia está despertando a la humanidad a sus necesidades internas. El viejo espíritu competitivo tarda en morir, pero no obstante se puede apreciar igualmente un nuevo espíritu de cooperación. Esto es un buen augurio para el futuro, ya que sólo mediante la cooperación sobrevivirá la humanidad; sólo mediante la cooperación se construirá la nueva civilización; sólo mediante la cooperación los hombres pueden conocer y demostrar la verdad interna de su divinidad. La cooperación es el resultado natural de la correcta relación. La correcta relación asimismo sigue la sabia cooperación. La cooperación es la clave de todo esfuerzo grupal exitoso, y es una manifestación de la buena voluntad divina. Sin la cooperación no se puede lograr nada duradero, pues la cooperación conduce a la síntesis de muchos puntos de vista diversos. Cooperación es otra palabra para la Unidad. La unidad y la cooperación son los trampolines al futuro y la garantía de realización para todos los hombres. Grandes reservas de poder yacen inexplotadas en el interior de la humanidad, esperando a que se libere la magia de la cooperación. La competencia fuerza el orden natural; la cooperación libera la buena voluntad en los hombres. La competencia sólo se interesa por el yo personal, mientras que la cooperación trabaja en favor del bien mayor de todos. La competencia conduce a la separación, el origen de todo pecado; la cooperación busca mezclar y fusionar los hilos multicolores de la única vida divina. La competencia ha conducido al hombre al borde del precipicio; sólo la cooperación le ayudará a encontrar el sendero. Lo viejo y lo que mira hacia atrás aman la competencia; lo nuevo abraza con alegría la divina cooperación. La gente del mundo puede ser dividida en dos tipos: aquellos que compiten, y aquellos que cooperan. Limpiad el corazón de la mancha de la competencia; abrid el corazón a la
alegre cooperación. |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |