|
|
Mensajeros modernos por Wayne Peterson “Las Enseñanzas de la Sabiduría Eterna son tan antiguas como la misma humanidad. Son las enseñanzas de un grupo de hombres que han pasado el nivel estrictamente humano y han entrado en el siguiente reino, el reino espiritual. Ellos son los Maestros de Sabiduría y los Señores de la Compasión. Son hombres como nosotros que han expandido su conciencia hasta incluir los niveles espirituales...” [1] Al ir madurando la humanidad, nuevos aspectos de este conocimiento previamente escondido se hacen públicos de una manera más amplia y abierta. A lo largo de los últimos 100 años, las Enseñanzas de la Sabiduría Eterna se han difundido principalmente a través de los escritos de cuatro personas extraordinarias. Yo animaría a todos a leer los trabajos de estos pioneros espirituales, puesto que nos proporcionan una formación para la nueva era que ya ha empezado. Muy frecuentemente estos inspirados mensajeros son muy mal comprendidos o incluso difamados por aquéllos que se oponen a sus ideas. Atrincheradas en sus propios dogmas, las diversas religiones mundiales tienen dificultad en relacionar estas enseñanzas con las suyas propias. Pero, bajo la tutela de Maitreya, todas las enseñanzas de las eras se volverán más claras cuando nosotros empecemos a reconocer sus semejanzas en lugar de sus diferencias. Helena Petrovna Blavatsky
Su segundo gran trabajo, La Doctrina Secreta, se publicó en 1888. Este libro dio a conocer al público una variedad de aspectos poco conocidos sobre la evolución espiritual de la humanidad. Blavatsky afirmaba ser el mensajero de este grupo de Maestros, que le proporcionaron el material para sus libros. Los Maestros, decía ella, eran hombres vivientes que ella había encontrado en sus más de 20 años de viajes alrededor del mundo. Ella, más que ningún otro, introdujo en la humanidad los términos: ‘Jerarquía de Maestros’, ‘Hermandad de Maestros’, la ‘Gran Hermandad Blanca’, y dio a conocer públicamente los nombres de los Maestros Koot Hoomi, Djwhal Khul, Morya y otros. La señora Blavatsky también practicaba una serie de fenómenos psíquicos que ella pensó ayudarían a demostrar la realidad de las fuerzas energéticas invisibles aún no comprendidas por la humanidad. Sin embargo, la representación de estos fenómenos probablemente hizo que muchas personas cuestionaran su sinceridad, ya que los prodigios que ella realizaba eran a menudo demasiado fantásticos para ser aceptados por la mayoría de las personas. Sin embargo, ella fue una figura inolvidable en su tiempo, y sus libros aún están ampliamente disponibles. Su gran servicio a la humanidad fue presentar al público la Sabiduría Eterna, la Jerarquía de Maestros y el Instructor del Mundo, Maitreya. En sus libros se reúnen Oriente y Occidente y ella demostró que, en realidad, las dos tradiciones espirituales ofrecen el mismo mensaje eterno. Helena Blavatsky fue la principal fundadora de la Sociedad Teosófica. Después de su muerte, otros continuaron su trabajo pero se enfocaron más en la preparación para el próximo Instructor del Mundo. La propia Blavatsky siempre había enseñado que el Instructor podría ser esperado al final del siglo 20. Puesto que los nuevos líderes de la organización no creían que el Cristo, el propio Maitreya, realmente aparecería en un cuerpo físico propio, ellos buscaban un ‘vehículo’ conveniente o hombre santo en quien, ellos creían, el espíritu del Cristo descendería. Así como había ocurrido anteriormente con Jesús, esta unión de lo espiritual y lo físico debería, ellos pensaban, producir el nuevo Instructor del Mundo. Jiddu Krishnamurti
Alice A. Bailey
Fue Alice Bailey quien escribió la más extensa exposición hasta la fecha sobre el Instructor del Mundo esperado, Maitreya, en su publicación de 1948, La Reaparición del Cristo. En este libro ella explica que la reaparición del Cristo ha sido prevista durante décadas por personas espiritualmente orientadas en ambos hemisferios de Oriente y Occidente. Aunque el Cristo principalmente es asociado hoy con la Cristiandad, el Cristo también es el Avatar, o un aspecto de Dios, esperado bajo diferentes nombres por los creyentes del mundo Oriental. Por ejemplo, en el Bhagavad Gita, Libro IV, Sutra 7, 8, están estas palabras: “Siempre que el bien decae extinguiéndose, y crece la iniquidad en todas partes, entonces yo me manifiesto.” Helena Roerich
________________
|
||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||
|
Maitreya
- el Instructor del Mundo |