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Archivos - Hambre y pobreza

 
Título Las personas sin hogar en marcha para la igualdad
Fuente Revista Share International- Diciembre 1993
Autor Jan Spence
Notas Una entrevista con Jack Graham, director ejecutivo de HOME (Homeless On the Move for Equality).

Las personas sin hogar en marcha para la igualdad

Entrevista con Jack Graham por Jan Spence


Hace unos años, una herida, combinada con una medicación fuerte, forzaron a Jack Graham a dejar su trabajo como guardia de una prisión en el Departamento Correccional del condado de Cook en Chicago, USA. En nueve meses, había utilizado sus ahorros, y estaba en la calle. Hoy es el director ejecutivo de HOME (n.t.: HOME son las iniciales de Homeless On the Move for Equality que en castellano significa las personas sin hogar en marcha para la igualdad pero también HOME es la palabra inglesa que significa hogar), una organización sin ánimo de lucro, fundada en 1990, dedicada a erradicar la falta de hogar. El equipo en HOME está constituido íntegramente con personas que previamente o actualmente no tienen hogar, la mayoría voluntarios; la organización se financia con aportaciones privadas. Graham formó parte del grupo que organizó y presionó exitosamente para el Acta del Derecho al Voto de las Personas Sin Hogar en Illinois. En 1992 sirvió en el equipo de transición del presidente Clinton, un panel de 31 miembros que asesoró al gobierno en política del problema de la falta de hogar. El es un pastor asociado de la Iglesia Mayor Bautista de Puertas Abiertas. Jan Spence lo entrevistó para Share International.

Share International: Usted no ha estado mucho tiempo sin hogar, Jack Cuéntenos sobre ello.

Jack Graham: Por algún tiempo viajé en los trenes para poder dormir un poco y viví un mes en el aeropuerto. Entonces fui a un albergue, y empecé a aprender más sobre el problema de la falta de hogar. Observé el problema y me di cuenta que no es causado por el individuo, sino por los problemas del sistema. Me di cuenta que la sociedad culpa a la víctima. Sentí que si nosotros mismos, las personas sin hogar, no contábamos la historia, nadie podría oírla. Entonces me involucré con la Coalición de Illinois sobre el Problema de la Falta de Hogar y con HOME.

SI.- ¿Cómo aborda HOME estos problemas?

JG: Si quieres tratar con las personas sin hogar, debes tener en cuenta que lo que dicen es importante, qué quieren y necesitan. No se les puede dar lo que a uno le parece mejor para ellos. Nosotros presentamos los temas a las personas sin hogar en seminarios, y ellos deciden en qué tema quieren trabajar. HOME funciona por sus miembros, las personas sin hogar. Obtenemos buenos resultados. Hace maravillas para desarrollar la autoestima.

Una de las cosas que una persona sin hogar pierde es su capacidad de escoger. En HOME, la elección es la primera cosa que tratamos de restaurar. No he encontrado nada que funcione mejor para desarrollar la autoestima que ayudarlo a saber que tiene algo de autoridad sobre su vida. Puedo intentar venderles una idea, pero acabamos sometiéndolo a una votación.

SI.- ¿Por qué tenemos el problema de la falta de hogar?

JG.- Mi primera respuesta es codicia. Un amigo mío la llama la teoría del guisante. Tienes 100 personas y 100 guisantes. Si se tienen a cinco personas controlando 60 guisantes, alguien se quedará sin guisantes. Es así de simple. Cuando se fundó América por vez primera, la actitud fue de esforzarse por conseguirlo, de coger tanto como era posible. Eso estuvo bien entonces; había un continente entero y sólo unas pocas personas. Hoy, estamos completamente poblados pero la estructura mental no ha cambiado. Las personas continúan cogiendo todo lo que pueden: No hay suficientes recursos en América para que todos tengan todo lo que quieran, pero hay más que suficiente para que todos tengan lo que necesiten.

SI.- ¿Por qué aceptamos el problema de la falta de hogar?

JG.- Las personas en el poder nos han hecho creer que nosotros, de hecho, no tenemos poder. Muchos de nosotros creemos que los políticos saben más, que poseen cualificación y educación y después de todo, si ellos no lo pueden solucionar, ¿qué podemos hacer nosotros?. Todo ello es una mentira. Debemos recordar que la fortaleza y el poder se miden en números, y que esa pobre gente son la mayoría en este estado. Se realizaron algunos estudios aquí en Illinois en 1991 y las estadísticas son sorprendentes. Once por ciento de las personas en el estado se encontraban en algún tipo de programa de asistencia gubernamental. Creo que el 28 por ciento vivía en o bajo el nivel de pobreza y una cifra superior al 42 por ciento de la gente que rellenó una petición de devolución de impuesto sobre la renta tenía ingresos de 15.000 $  o menos. Hemos permitido que se nos segmentara. La razón por la que no podemos ganar la partida es que nos han convencido para no jugar.

SI.- Uno escucha sobre grandes sumas de dinero invertidas en e problema de la falta de hogar. ¿Cuál es su comentario sobre ello?

JG.- Hay mucho dinero asignado para el problema de la falta de hogar, pero la mayoría de este, por encima del 70 por ciento, se gasta en costos administrativos. Las personas sin hogar ven muy poco de este dinero.

SI.- Hay tantos departamentos y agencias tratando el problema de la falta de hogar. Podemos estar tratando con una industria del problema de la falta de hogar.

JG.- Sí, lo estamos, y probablemente está experimentando una tasa de crecimiento mayor que cualquier gran industria en este momento. Hace 12 ó 15 años, nació el concepto de albergues para las personas sin hogar, y su función era de – y el estatuto todavía lo dice – una vivienda temporal. Sin embargo tenemos a personas que han estado en esta situación temporal de emergencia por cinco, seis u ocho años. Si se hubiera dado el dinero del estado a las personas sin hogar, podrían poseer apartamentos. No habría ningún trabajo asalariado de 50.000 $ a 60.000 $ para ayudar a las personas sin hogar. Debemos empezar a capacitar a las personas sin hogar a diseñar programas para personas sin hogar, y realizar esos programas. Debemos dejarlos hacer las estructuras salariales, la política, todo.

Hay tremendos recursos en la gente sin hogar. Las personas ven a un hombre sin hogar y creen que ha nacido sin hogar. Pero eso no es verdad. Tenemos abogados sin hogar, maestros sin hogar, carpinteros sin hogar, ingenieros, y pintores.

Estamos en conversaciones con la ciudad, la Autoridad de Vivienda de Chicago. Ellos poseen alrededor de 8.000 apartamentos ruinosos, y se quejan que no tienen el dinero o la mano de obra para reparar esas unidades – a pesar de que existe un mandato federal que la gente sin hogar tiene prioridad sobre la vivienda pública. Le decimos que nosotros arreglaremos las unidades, que nos suministren lo que puedan y nosotros haremos el resto. Nuestros miembros vienen y trabajan con el teléfono, llamando a almacenes y fabricantes, recolectando material y herramientas. Es asombroso, cuanto más dinero invierte el gobierno en el problema de la falta de hogar y cuantos más programas se crean, más se incrementa el número de personas sin hogar. Uno casi piensa que estamos tratando aquí con un modelo de crecimiento proyectado.

SI.- ¿Usted testificó en las vistas del estado sobre el Acta del Derecho al Voto de las Personas Sin Hogar?

JG.- Sí, en la primavera de 1992 nos desplazamos a Springfield, la capital. HOME y otros grupos estuvimos en el edificio de la capital cada día durante cuatro meses y tuvimos éxito. La ley fue aprobada en el otoño. Illinois ahora garantiza a las personas sin hogar el derecho al voto. Ellos pueden utilizar la dirección del albergue, la iglesia o la casa de un amigo.

SI.- ¿Hay mucho entusiasmo entre las personas sin hogar para votar por vez primera en las próximas elecciones?

JG.- No realmente. Las personas pobres no han visto que el proceso político las haya beneficiado. También, las personas pobres no tienden la mano hacia algo que no pueden tener. A nadie le gusta perder. Al principio, cuando estaba sin hogar, tenía muchas esperanzas y sueños, pero cuanto más tiempo llevaba en la calle, menos podía mirar al futuro. Llegué al punto en que mi vida consistía en manipular el sistema sólo para el día, sólo para pasar el día, porque podía ganar en eso. No quería tender la mano hacia algo y no conseguirlo. No podía soportar otra pérdida.

Una persona sin hogar piensa: "No me expondré a tener otra pérdida. Crearé un entorno en el cual pueda ganar. Sé que puedo conseguir un bocadillo, sé que puedo conseguir una camisa, sé que puedo conseguir una cuna. Puedo ganar. No quiero intentar conseguir otra cosa porque puede no suceder."

SI.- ¿Tiene algo más que agregar?

JG.- Una persona sin hogar ha perdido mucho más que una vivienda y un trabajo. Puede haber perdido a su familia, una familia que en algún momento dependía de ella. Ahora no tiene el coraje de depender de si mismo. La psique de una persona sin hogar puede estar muy magullada. Mucho daño y dolor están allí.

Algunas veces la meta de una persona sin hogar es simplemente no morir. Es mi esperanza y la meta de HOME de devolver a las personas  sus vidas y ayudarles a creer que ellos pueden soñar. Es nuestro trabajo ayudarlas a extender la mano otra vez. Es importante que las personas sin hogar puedan soñar otra vez.
 

 

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