|
|
Disipar el temor a compartir "Realmente espero con ganas el Día de la Declaración", apunta alguien, "pero también me da un poco de miedo. Me preocupa que lo de compartir vaya a suponer muchas privaciones." Otro pregunta, "¿No es este principio de compartir otra idea comunista?" Otros creen que la idea del compartir es algo completamente nuevo, o que incluso es ajena a nuestra naturaleza humana. ¿Surgen estos conceptos erróneos de la pesada carga del temor mismo, bajo la cual la mayor parte de la humanidad se enfrenta ahora? Si honestamente echamos una ojeada a estas pautas de ansiedad vemos claramente cuán infundados son. ¿Como podría, por ejemplo, resultarnos ajeno el principio de compartir? La familia, la unidad básica de la sociedad humana, conlleva que sus miembros compartan mucho. En una familia bien organizada gustosamente proporcionamos a los miembros más débiles, nuevos y 'en vías de desarrollo', todo lo que necesiten no sólo para su supervivencia sino también para su sano crecimiento. Por tanto parece evidente que lo que se requiere ahora es la extensión de los principios y prácticas de la unidad individual familiar a la raza humana entera. Llegando a un entendimiento y experiencia de ser, una familia planetaria es muy necesaria con el fin de aplicar este principio básico de compartir en todo el mundo. El temor de que compartir signifique comunismo fue contrarrestado por la respuesta que dio Benjamin Creme sobre este tema, diciendo que el compartir se asemejaría a la forma utilizada por los primeros cristianos. Recuerden que en el libro de Los Hechos de los Apóstoles se nos dice que los primeros cristianos en Jerusalén compartían hasta el extremo de tener todas sus cosas en común. Probablemente el futuro sistema de compartir, bajo el liderazgo de Maitreya, no será una copia a papel carbón del utilizado hace casi 2.000 años. Pero seguro que tampoco será lo que actualmente se conoce como comunismo. Algunas personas parecen estar tan completamente dominadas por el temor del comunismo que cualquier movimiento progresista es clasificado automáticamente de 'rojo'. Con toda seguridad, podemos superar esta forma mental o trampa irracional. Aunque el compartir encuentra verdaderamente sus orígenes en la antigüedad, nosotros, en nuestra codicia y separatividad, lo hemos descuidado tanto que se nos antoja como algo nuevo. Una ojeada a algunas de las muchas referencias bíblicas sobre este principio, tanto en el Nuevo como en el Viejo Testamento, nos proporciona amplia evidencia de la considerable importancia del compartir en la tradición judeo-cristiana. En la ley mosaica, por ejemplo, hay muchos consejos o mandamientos sobre compartir con los pobres y los necesitados:
Y en los Proverbios de la Biblia:
La preocupación de Dios por los pobres se demuestra en párrafos como en el Salmo 113:5- 8:
Y el que escribió los Proverbios insta a extender esta práctica de compartir hasta en aquellos que son considerados enemigos:
Maitreya nos ha proporcionado una respuesta de lo más alentadora a esta pregunta. En Su mensaje Nº 125 encontramos las siguientes palabras,
Si la desaparición de las viejas formas divisorias se lleva a cabo rápidamente, es de concebir que puedan ser necesarios algunos severos ajustes, especialmente por parte de aquellos que están acostumbrados a vivir con todo lujo. Pero serán más los beneficios que lo que podamos perder con la división y la separación, que nos incumbe a todos nosotros alegrarnos y dar la bienvenida al Plan de fraternidad y compartir, sean los que sean los ajustes que se requieran. En los escritos bíblicos también encontramos afirmaciones parecidas,
Y recordemos la promesa de Jesús, que nos fue dada en Lucas 6:37:
Además, a través de Alice Bailey, el Maestro DK nos sorprende con esta extraordinaria afirmación:
Todas estas citas, antiguas y modernas, proporcionan simplemente un breve muestrario de la plétora de afirmaciones sobre los grandes beneficios que resultarán cuando realmente abracemos el principio de compartir, y los practiquemos – tanto en nuestras relaciones personales como en las internacionales. El sistema mediante el cual la sangre y el oxígeno circulan a través del cuerpo humano es bello y eficaz. Pero si a causa de hábitos perjudiciales, una dieta incorrecta, etc. una o más arterias principales se bloquean se daña a todo el cuerpo, dando como resultado, a menudo, la muerte de ese cuerpo. Igualmente, el Plan divino para la circulación por todo el cuerpo de la humanidad de sus sustancias necesarias es un Plan bello y eficaz. Pero ahora demasiadas arterias de distribución de la humanidad están bloqueadas por el egoísmo, la codicia y la falta de entendimiento. Se nos ha advertido debidamente que este bloqueo podría conllevar la muerte de todas las formas de vida en el planeta tierra. Justo a tiempo, aquél que se encuentra a la cabeza de nuestra Jerarquía Espiritual no sólo se está preparando, sino que está en proceso de presentarse a Sí mismo y al Plan divino para conducirnos y mostrarnos el camino a seguir para desbloquear estas arterias. Esto restablecerá la salud de nuestro planeta y conducirá a una mayor plenitud, como nunca antes hemos conocido o soñado. ¿No es hora ya de escucharle, de prestarle atención y de entregarnos completamente a su orientación y guía en el desarrollo de este Plan de sabiduría y amor? Si tenemos dificultades a la hora de abandonar las viejas formas, quizás podamos aprender una lección del iniciado Pablo, que dijo:
Concentrémonos en la bendición de Maitreya cuando dice,
|
||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||
|
Maitreya
- el Instructor del Mundo |