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La realidad y el trabajo de los Hermanos del Espacio Entrevista a Benjamin Creme por Janez Ferjancic
Benjamin Creme: Primero leí sobre los ovnis en Los platillos volantes han aterrizado, un libro en el que George Adamski escribió el último capítulo, su experiencia de encontrarse un venusiano en el desierto de Arizona. El libro mismo no era de Adamski sino de un inglés, Desmond Leslie. Era la historia de los platillos voladores durante muchas eras, en diferentes partes del mundo. Era investigación, histórica, especulativa hasta cierto grado, y terminaba con la experiencia real de Adamski. Luego leí Dentro de las naves espaciales de Adamski, en el cual fue invitado a una nave espacial, un platillo, a lo que se denominaba una nave nodriza. Esta nave nodriza era venusiana, y él mantuvo largas conversaciones con el Maestro Venusiano qué, en mi opinión, era el Maestro de la nave, la persona a cargo a bordo. En cualquier caso Él era un Maestro Venusiano. Se trataba de conversaciones muy interesantes, y así para mí el fenómeno ovni tenía más que ver con el propósito, el significado detrás de los platillos voladores tal como se conocían, que del fenómeno en sí. El hecho de que personas de otros planetas –algunas personas creen que otros sistemas solares, pero mi información es que ellos vienen de otros planetas de nuestro sistema– se preocuparan lo suficiente para visitar este planeta era interesante, pero la naturaleza de su preocupación era mucho más interesante. Su preocupación era que nosotros no debíamos autodestruirnos. Que debíamos cambiar nuestra forma de vida, nuestra forma de organizar nuestro mundo, no destruir el mundo desde un punto de vista ecológico, y no destruirnos unos a otros en una guerra utilizando armas atómicas. Era un discurso filosófico y espiritual el que mantuvo con el Maestro Venusiano, y eso fue lo que realmente me impresionó sobre el libro. (1) Cuando escuché por primera vez sobre los ovnis fue en 1947, o 1948, quizás 1945, cuando se publicaron unas cuantas noticias en nuestros periódicos de que un avión de pasajeros se había acercado a lo que denominábamos ovnis. El piloto informaba de ello, los pasajeros del avión lo veían suceder. Ellos veían esos objetos redondos en forma de disco, algunas veces muy cerca del avión, volando al lado, uno o muchos. Sucedía con bastante frecuencia pero no todos los días, o más bien uno no oía de ello todos los días. Estas noticias estuvieron espaciadas a lo largo de un período de tiempo. La primera vez que oí o leí algo sobre ellos, antes de leer los libros de Adamski, creía que se trataba probablemente de aviones especiales norteamericanos o rusos con los que estaban experimentando, que fueron construidos según un sistema completamente diferente, no como los aviones normales; eran redondos, en forma de platillo, y así los llamamos platillos voladores. Al principio pensé que se trataba de aviones secretos, objetos voladores experimentales de Rusia o Norteamérica, o ambos, hasta que leí el libro de Adamski, y entonces estuvo claro que otra cosa estaba teniendo lugar, que quizás procedían de otro lugar. Entonces, a principios de enero de 1959, fui contactado por uno de los Maestros de nuestra Jerarquía Espiritual y comenzó mi trabajo –he hablado y escrito sobre ello en otro sitio. El trabajo era con las personas del espacio, las personas que utilizan los ovnis, y mi Maestro actuó como contacto entre nosotros, por así decirlo. Para mí cobraron mucha identidad; el hecho de haber leído a Adamski me dejó muy abierto a la posibilidad, aunque no pensé mucho sobre ello. Pero inmediatamente fui introducido al fenómeno volador y formé parte de un grupo, del cual Adamski formaba parte, que se reunía sólo fuera del cuerpo. Trabajábamos para el mundo exterior, secretamente, pero para nosotros no había secreto –nos reconocíamos y formábamos parte de un comité y realizábamos cierto trabajo que se nos había asignado que tenía que ver en su totalidad con el fenómeno ovni. En mi experiencia, lo que llamamos ovnis, los platillos voladores, vienen de los planetas de nuestro propio sistema. No de las Pléyades, o Sirio, o de algún lugar de fuera de nuestro sistema solar, sino, principalmente, de Marte y de Venus. Otros pocos planetas como Júpiter o Mercurio están involucrados, pero la inmensa mayoría de los avistamientos de los ovnis vienen de Marte y Venus. Prácticamente todos ellos son construidos en Marte, incluso los venusianos. Son venusianos en diseño, y son bastante diferenciados, diferentes en diseño y tecnología, pero en realidad son construidos en Marte. Y todos son construidos por el pensamiento. Las personas en cuerpos físicos en Marte y Venus, Mercurio, Júpiter, etc., no están al mismo nivel o vibración física que lo que pensamos. Sólo conocemos tres aspectos del físico: físico sólido, físico líquido y físico gaseoso. Por encima del gas existen aún cuatro niveles adicionales de materia física que hasta ahora no ha sido descubierta en este planeta. Cuando lo sean, comprenderemos mucho más sobre la naturaleza y origen de la enfermedad, el propósito de la vida en este planeta y de la realidad de la vida en otros planetas. Los seres de Marte y Venus y los otros planetas están en los cuatro niveles superiores físicos. Si uno fuera a Marte o Venus no vería a nadie pero, de todos modos, están en materia física, y tienen cuerpos hechos de esa materia física sutil y más fina a la que damos el nombre de etérica. Nosotros mismos tenemos cuerpos de físico denso, físico líquido, físico gaseoso, y los cuatro planos físicos etéricos –pero aún no hemos descubierto estos últimos. Su existencia la demostró el gran científico y psicólogo, Wilhelm Reich, que fue compañero y asistente de Freud. Él falleció en una prisión norteamericana en 1975. Fue arrestado por pretender tratar enfermedades con instrumentos, que él afirmaba (correctamente), atraían materia de los planos etéricos, que él denominó “energía orgónica”. Él lo veía como un vasto plano de energía orgónica, que el consideraba, correctamente, que estaba en todas partes del universo, soportando al plano físico sólido exterior. Los esoteristas comprenden el plano etérico como cuatro planos, que se hacen cada vez más finos mientras se van elevando. El cuarto etérico está justo por encima del gas, y es invisible a menos que uno tenga visión etérica. La realidad de esta energía etérica, de lo que él denominaba “energía orgónica”, fue demostrada de forma palpable por Wilhelm Reich en varios experimentos sencillos. Sin embargo, fue arrestado porque utilizó instrumentos que el denominó el “acumulador orgónico”, cajas que acumulan la energía etérica de algunos niveles, normalmente de los dos niveles inferiores, el cuarto y tercero etérico, para tratar enfermedades incluido el cáncer y otras dolencias. En Norteamérica eso era considerado ilegal. La Administración de Drogas y Alimentos le arrestó, se negaron a permitirle probar su trabajo, y él falleció en prisión. A menos que uno comprenda la realidad de los niveles etéricos de la energía como niveles de materia más finos y sutiles, uno no puede comenzar a comprender el fenómeno ovni, y uno no puede comprender la creación de los círculos de las cosechas –porque están todos relacionados. Los círculos de las cosechas son creados por estas personas, principalmente de Marte y Venus, con unas pocas excepciones de otros planetas. La inmensa mayoría de ellos son marcianos, algunos venusianos, y están por todo el mundo. Los círculos de las cosechas están principalmente en el sur de Inglaterra, en este país, pero han sido vistos en Norteamérica, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Perú –en todo el mundo, en mayor o menor grado. Nuestro planeta, como todos los planetas, tiene un campo magnético; su energía magnética viaja en líneas, que se entrecruzan y entrecruzan, y donde estas líneas se cruzan, se forma, con el tiempo, un vórtice, un centro de fuerza. Las personas del espacio, al crear los círculos de las cosechas, están replicando en el plano físico denso estos vórtices magnéticos de nuestro campo magnético planetario. Así que está el campo magnético planetario en su propio nivel, y luego una contraparte de ello en el plano físico, que es replicado por las personas del espacio que tripulan los ovnis, y crean los círculos de las cosechas.
BC: Lo hacen para crear los fundamentos en el plano físico para un nuevo tipo de energía, un nuevo tipo de tecnología que utiliza esa energía, que con el tiempo se desarrollará en este planeta. Es un regalo para este tiempo venidero, la Nueva Era en la que estamos entrando, que llamamos la Era de Acuario, un tiempo en el que se encontrarán y adaptarán nuevos descubrimiento fantásticos en el uso de la energía del planeta y del sol. Esto cambiará por completo nuestra forma de vida en este planeta, y conducirá a un control de la energía universal como no podemos comenzar a imaginarnos. En los próximos 2.500 años alcanzaremos un estado en el que podremos viajar por el sistema solar a voluntad, y fuera en la galaxia, explorando primero nuestro propio sistema solar y luego la inmensa zona galáctica, utilizando energía que no funciona dentro de la realidad tiempo/espacio. Así que la distancia desaparece, el tiempo desaparece. Las personas piensan que si uno envía algo a la galaxia, llevaría cientos de años, las personas morirían antes de poder llegar a algún lugar de interés, y nunca regresarían. No es verdad. Las personas que vienen de Marte y Venus, que no están tan lejos, pero aún y así están bastante alejados según nuestros cálculos de distancia, pero vienen aquí en minutos. No lleva tiempo, una vez que se comprende que el tiempo no existe y que el espacio que uno pensaba que tenía que recorrer para ir de un lugar a otro tampoco existe, y en minutos puedes viajar a grandes distancias en el espacio. JF: ¿Por qué escogieron cultivos para mostrarnos estos patrones? BC: Los círculos de las cosechas se utilizan porque son temporales. Sólo tienes cosechas durante un corto periodo en verano y otoño, y luego se siega, y ya no se ven los círculos de las cosechas. Entonces volverán a crecer al año siguiente, y los círculos de las cosechas aparecerán en los mismos sitios, porque son recreados cada vez en el mismo punto exacto, así que la energía se sitúa en ese campo, o el que sea. Si se pusieran donde se sitúa toda la energía, los círculos de las cosechas estarían, literalmente, por todo el mundo, incluyendo el mar, en las montañas y en rocas donde nada crece. Se permite verlos, hechos reales como un círculo de la cosecha, diseñado en trigo, porque es temporal; luego se siega. Es una forma tangencial, sin infringir nuestro libre albedrío, de decir a las personas de la Tierra que ellos están aquí, que los Hermanos del Espacio, como yo los llamo, las personas de otros planetas como Marte y Venus, están aquí, son parte de un sistema, y trabajan de una forma sistémica, no sólo como planetas separados. Están ayudando a este planeta a desarrollar la tecnología del futuro, y también para dar a conocer, sin ser demasiado contundentes, que tienen una intención muy espiritual al venir aquí, y que son 100 por ciento amistosos e inofensivos. JF: Es muy difícil creer en la verdadera naturaleza de los círculos de las cosechas, porque existen tantos fraudes. ¿Podría decirnos en porcentajes cuántos círculos de las cosechas son genuinos y cuántos son fraudulentos? ¿Y por qué las personas hacen esto? BC: Existen por supuesto algunos fraudes. Estos fraudes son una pequeña minoría, quizás el 4 por ciento, de los auténticos y reales círculos de las cosechas que aparecen en todo el mundo. El porcentaje de fraudes respecto a los auténticos varía en cada país. En este país (Reino Unido), dado que tenemos tanto círculos de las cosechas y durante tanto tiempo, probablemente existe un porcentaje mayor que en otro sitio. Si tienes más círculos de las cosechas, tienes más fraudes. Y en otras partes del mundo quizás no existe tanta involucración consciente de las personas con los círculos de las cosechas, así que no se toman el esfuerzo de hacerlos. Crear un círculo de la cosecha es un trabajo arduo, y normalmente son muy obvios, y muy toscos y mal hechos. Cómo alguien puede confundir un fraude con un círculo de la cosecha real –si visitan los círculos de las cosechas reales– me sorprende, porque tienen una realización tan perfecta cuando son auténticos. Se crean en segundos por las personas que utilizan el vehículo espacial. Primero ellos piensan en el diseño, deciden cuál diseño será. Podría ser muy simple, y si sigues la secuencia de los círculos de las cosechas, verás que se han hecho cada vez más elaborados, más complejos, con el paso de los años. Primero, por variedad, y segundo, para mostrar complejidad y un grado de ingenio y diseño que estaría más allá del alcance de cualquier fraude. Los fraudes normalmente son muy elementales, más que mal hechos. ¿Por qué los hacen? Yo diría que por dos razones. Una razón es que son hechos por personas a las que se les paga por ello, para hacer fraudes. Los periódicos, por ejemplo, de vez en cuando invierten dinero y contratan, digamos, a un grupo de estudiantes universitarios que han ideado una forma con la cual podrías realizar un círculo de la cosecha de un tipo, de un tipo más bien simplista, pero que convencería a un periodista. Los periodistas no saben más de círculos de las cosechas que otras personas, que el hombre normal y corriente de la calle, y no obstante vienen con sus cámaras, lo observan y dicen: “Sí, es un círculo de la cosecha, un auténtico círculo de la cosecha, ¡qué bonito!” y luego Jeff y Peter, o Willy y Robert, aparecen y dicen: “No, lo hemos hecho, ayer, ¡nosotros lo hemos hecho! El Daily Mail o The Sun nos pagó 2.000 libras para hacer este círculo de la cosecha, podemos probarlo. Éste es un completo fraude, todos son un fraude”. Es una forma de denigrar el valor y la realidad de los círculos de las cosechas. También, sé con certeza, que el Ministerio de Defensa de este país paga dinero a los granjeros para que sieguen los círculos de las cosechas si aparecen en su trigo. Algunos de ellos, por supuesto, siguen adelante y tan pronto como aparece un círculo, lo siegan. Incluso si el trigo no está maduro y quizás no segarían esa zona de trigo hasta pasadas varias semanas o un mes. Así que encuentras campos con un gran agujero en el medio del trigo, que es donde debería haber estado un círculo de la cosecha que ha sido deliberadamente destruido por el granjero, pagado por el Ministerio de Defensa. JF: En conclusión, ¿piensa que sin Maitreya no veremos a los ovnis presentarse públicamente? BC: Bueno, no sería la forma en que yo lo diría. Yo no diría, “sin Maitreya no lo veremos” sino que con Maitreya nosotros lo veremos. El hecho de que Maitreya está aquí –yo sé con absoluta certeza que Maitreya está aquí, viviendo aquí en Londres donde estoy hablando ahora– garantiza que el hecho de nuestros Hermanos del Espacio será conocido. Él comenzará Su misión abierta realmente muy pronto. El mundo gradualmente llegará a comprender quién es Él y cuál es Su misión, y cuando le acepten, entonces, por supuesto, ellos aceptarán lo que Él diga sobre los Hermanos del Espacio y los ovnis. Entonces habrá un intercambio abierto entre ellos y nosotros. (Para la entrevista completa ver Share International, Julio/Agosto 2004) |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |