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Ilusión
Esto podría ser una revelación para vosotros. Podríais no haber pensado nunca en que el alma podría estar limitada de algún modo. Podríais haber pensado que la limitación siempre está en el aspecto materia, la personalidad, la imperfección del vehículo, físico, astral o mental, para permitir al alma la correcta conciencia despierta del mundo exterior en el cual vivimos. Proporcionamos el acceso para el alma, y si no tenemos el vehículo, el alma no puede ver. Se ha hecho mucho hincapié en la enseñanza de que el vehículo es inadecuado, y así lo es. La inercia misma de la materia hace difícil, a veces imposible, que el alma utilice adecuadamente el aparato que la personalidad proporciona en una encarnación dada. El resultado en el plano mental es lo que llamamos ilusión. La mente y el cerebro tergiversan la realidad y lo que el alma ve. Es precisamente esta tergiversación de la realidad lo que causa la ilusión. Vemos el mundo, introducimos en nuestras mentes todas las ideas, formas mentales, ideologías y puntos de vista, e intentamos entenderlo. Nos apegamos a estas ideas e ideologías si nos son atractivas. Nos unimos a éste o ese grupo u organización, y de esta manera llenamos nuestras mentes con ilusión.
Hacemos imposible que el alma pueda ver clara, sinceramente, sin obstáculos, lo que el mundo es realmente. Mostramos al alma lo que pensamos que es el mundo. Después de haber especulado con todas las ideas, ideologías, partidos políticos, formas de vivir y pensar, las diferentes religiones, doctrinas y dogmas, nos quedamos con una niebla, una falta de luz, que denominamos ilusión, cerrando así la mente de la personalidad a la luz del alma. El alma busca derramar su luz a través del cuerpo mental. Cuando la ilusión está en el plano astral, la denominamos espejismo. El mundo está lleno de espejismo. Algunos de vosotros conocéis algunos de vuestros espejismos. Toda persona encarnada, exceptuando a los Maestros y a los iniciados elevados, sufren de espejismo o ilusión. No vemos el mundo como es de verdad. Vivimos en la Gran Ilusión. La mayoría de personas que comienzan a pensar (ésta es la diferencia entre espejismo e ilusión) utilizan sus pensamientos e interpretaciones como si fueran reales, y escogen entre ellos. Les gusta el sentimiento de algo porque son sentimentales, por ejemplo, y encuentran una forma más sentimental de expresarse. Si son un tipo de persona dura, podrían encontrar que un enfoque más duro le es más de su agrado. Nos apegamos a aquello que podemos interpretar, que pensamos que es verdadero. “La ilusión es, principalmente, una cualidad mental y la caracteriza la actitud mental de aquellas personas que son más intelectuales que emotivas. Ellas han superado el espejismo, tal como se lo interpreta generalmente. Es la comprensión equivoca de ideas y pensamientos de lo que adolecen y de mala interpretación. “Hoy la ilusión es tan poderosa, que existen pocas personas cuyas mentes están de alguna manera desarrolladas, que no estén controladas por estas inmensas formas mentales ilusorias, las cuales tienen sus raíces y extraen su vida de la vida inferior de la personalidad y de la naturaleza de deseos de las masas.” Vivimos en un mundo que está hostigado por la ilusión. Cada país de¡ mundo tiene sus propias ilusiones. Si es un país grande como Rusia o Norteamérica, las personas normalmente tienen la ilusión de la grandeza. Buscan dominar, ampliarse. Cuanto más grande eres, más buscas ampliarte. Es algo extraño. Uno pensaría que un país del tamaño de Rusia o de EEUU serían tan grandes que se cansarían de ser tan grandes. Sería poco manejable y descoordinado. Pero no, les gustaría ser más grandes. Uno pensaría que tener una gran superficie llamada Estados Unidos, 4.500 kilómetros de ancho y unos 3.000 kilómetros de norte a sur, debería ser suficiente para satisfacer a la mayoría de las personas. Pero no. ¿De dónde surgió Texas, Nuevo México, la mitad de California? EEUU los robó de México. Este deseo de ser el más grande y el mejor, de agrandarse, de crear esta forma mental de superioridad, es una gran ilusión existente del pueblo norteamericano. Actualmente, bajo la actual administración republicana, EEUU parece propenso a la creación de un sistema político y económico mundial dominado por Norteamérica. Los británicos dominaron una inmensa parte del mundo durante casi 200 años hasta la mitad del siglo XX. Allí donde miraras en un mapa del mundo veías rosa. Donde veías rosa era Gran Bretaña, los dominios británicos y las colonias británicas, todas pertenecientes y gobernadas por Gran Bretaña, bien o mal. Eso proporcionó a Gran Bretaña la gran ilusión de que era una mega potencia. Durante un corto periodo fue una mega potencia. Cuando los españoles fueron y conquistaron la mayoría de América del Sur, se llevaron todo el oro y plata que pudieron encontrar, y España se convirtió en el país más rico del mundo. En Europa se sintieron poderosos y dominantes, pero sólo por un tiempo. Esto sucede una y otra vez.
La entrada de Napoleón en la escena mundial en Europa comenzó el proceso por el cual ‘la gloria que fue Francia’ se convirtió en una poderosa ilusión, una forma mental poderosa. La aspiración francesa de cambiar la corrupción, la pomposa civilización del linaje de los reyes Luis, se convirtió en una campaña militar de conquista liderada por Napoleón, que abarcó toda Europa y partes de Rusia y África Esta es la ilusión de la grandeza. La colonización que tuvo lugar durante los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX fue todo el resultado de la ilusión del engrandecimiento. Actualmente Estados Unidos está dedicada a algo similar, un programa de engrandecimiento bajo la pancarta de una ‘guerra contra el terrorismo’ y la creación de una Pax Americana en todo el mundo. Las más de 2.000 bases extranjeras que ahora tiene Estados Unidos, le proporcionan el necesario acceso militar para ‘mantener el orden mundial’, como ellos dirían. Ser la policía del mundo, corno se consideraron los británicos, y ahora lo hacen los norteamericanos, es una enorme ilusión. Es insostenible, ridículo, y actualmente es muy perturbadora de la paz mundial. Eso es ilusión a gran escala. La ilusión recorre todo el camino desde el nivel de naciones y política mundial, hasta las ilusiones que gobiernan el funcionamiento de grupos como el nuestro. Algunos grupos no han salido de la encarnación, por así decirlo, sino que han perdido impacto en el mundo, perdido autoridad y realidad a causa de la ilusión de génesis original. Estaba pensando, por ejemplo, en la Sociedad Teosófica, que todavía realiza un buen trabajo, publica las enseñanzas teosóficas, que gradualmente, discretamente, difunde las enseñanzas de los Maestros a través de H.P. Blavatsky y otros escritores. La inmensa mayoría de los primeros teósofos se veían a sí mismos como los ‘indómitos’ del conocimiento, la vanguardia del cambio de conciencia en el mundo. En un sentido muy real eso era cierto porque por primera vez en la memoria viva, las ideas de la Jerarquía comenzaron a hacerse públicas. Entraron en la escena pública, y fueron refutados, menospreciados, tachados de ser la obra del diablo, al igual que cualquier cambio de dirección entre los partidarios de cualquier religión. Cualquier cambio se considera la ‘obra del diablo’. Los cambios pueden ser buenos o malos, pero si las cosas funcionan, uno normalmente no las cambia. Cuando las cosas no funcionan bien, cuando la necesidad del cambio, la necesidad de nuevas ideas, de una nueva entrada de energía es aparente, es una señal inequívoca de que la enseñanza de la época ha llegado a un límite. Ya no puede revelar nada, sino que se está cristalizando cada vez más. Las enseñanzas de gran parte del mundo habían alcanzado tal punto cuando se publicó, por ejemplo, La Doctrina Secreta, la obra maestra de H.P. Blavatsky. Ciertamente en el campo religioso la puerta estaba firmemente cerrada contra esta intrusión de la Teosofía. La Teosofía es la filosofía de Dios. No puedes representar un peligro mayor para religión que eso, muchos pensaron, y no obstante la Teosofía nunca ha estado en contra de la religión por el contrario. Los religiosos fundamentalistas de la época se ofendieron de todo lo que presentó Madame Blavatsky. Así, también, lo hicieron los científicos de la época. Los científicos más conocidos estaban entre sus críticos más severos, e incluso hasta la fecha cada vez que se hace mención de Madame Blavatsky en publicaciones o en los medios de comunicación, por lo general recibe realmente una crítica muy punzante. Ésta es una mujer que era una iniciada de cuarto grado, en el mismo nivel que Jesús en Palestina o Leonardo da Vinci, y no obstante aún se la injuria como un fraude, una médium, que engañaba en sesiones de espiritismo (que nunca practicó, no lo necesitaba) y así ha sufrido un terrible ataque a su reputación. Esto es así porque las ideas que provienen de la Jerarquía son absolutamente explosivas. Trastornan las ideas de la época, que eran ideas de ilusión. Las ideas dadas a través de Blavatsky, las ideas de la Jerarquía, fueron enviadas deliberadamente al mundo para limpiar el camino, para deshacerse de los espejismos e ilusiones que hasta estos días acosan el sentimiento y pensamiento de la mayoría de las personas. Cuanto más intelectual la persona, más ilusión será su problema. |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |