INFO GENERAL
 Portada
 Introducción
 Actualidad Mundial
 Info para la Prensa
 Preguntas y Resp.
 Servicio E-mail
 Colabora

SECCIONES
 Maitreya
 Benjamin Creme
 Meditación Trans.
 Señales y Milagros
 Base Esotérica
 Archivo Artículos
 Revista Share Int.
 Libros - Folletos
 Webs - Links

 

 

Discipulado y servicio - La Iniciación espiritual

 

Extracto de una charla de Benjamin Creme en Ubbergen, Holanda, en febrero de 1988, sobre el espejismo y sus nocivos efectos en los grupos esotéricos, ocultos y de "nueva era".

El espejismo (glamour) en el trabajo grupal (1)

por Benjamin Creme

En los círculos de la nueva era se habla mucho del tema del espejismo. Grupos de la nueva era, grupos esotéricos y grupos ocultos, imaginan apasionadamente, como no, que ellos carecen de espejismos. Tienden a considerarse los grupos más avanzados del mundo, por encima y más allá de los espejismos que acosan a la humanidad ordinaria, y como particularmente dotados para guiarnos a los demás hacia el mismo y bendito estado, libre de espejismos, en el que ellos felizmente residen. Este es uno de los más grandes espejismos de estos grupos. El Maestro Tibetano DK, que dio al mundo las enseñanzas de Alice Bailey, ha escrito que los denominados grupos esotéricos y ocultos son los más envueltos en el espejismo de entre todos los grupos. Y debo decir que ésa es exactamente mi experiencia.

¿Qué es el espejismo (glamour)? Podremos más fácilmente responder diciendo, ¿qué no es espejismo? No parece haber nada que entre en nuestra mente, que salga de nuestras bocas, o que nos concierna de cualquiera manera que sea, que no se halle saturado de espejismo. Espejismo (glamour), es la ilusión en el plano astral o emocional. La ilusión puede ser a tres niveles, todos los cuales tienen que ver con la personalidad. A la ilusión en el plano físico, la llamamos maya. En el plano astral, la llamamos espejismo (glamour). Cuando es en el plano mental, la llamarnos ilusión. La gran mayoría de nosotros vivimos constantemente en un estado de ilusión, como resultado de no ver la realidad tal y como es. Con el tiempo, llegamos a comprender que este mundo del plano físico, nuestra vida astral y emocional, e incluso nuestras ideas mentales, no son más que ilusiones de un tipo u otro. El mundo real, que sólo podemos conocer mediante el desarrollo de la conciencia del alma, hemos de alcanzarlo y experimentarlo a través de la práctica de la meditación, y por medio del servicio. A través de la meditación formamos gradualmente un contacto y, finalmente, un alineamiento entre nuestro yo de la personalidad y nuestro verdadero Ser, nuestra alma. Cuando este contacto ha quedado establecido, el alma puede arrojar su luz sobre esta ilusoria vida física, emocional y mental, en la que hasta entonces hemos vivido. Eso es evolución. Gradualmente evolucionamos hasta salir de las tinieblas de nuestras ilusiones, físicas, astrales y mentales, hacia la luz del alma, la verdadera realidad.

Antes de tener lugar este proceso de cambio, no vemos el daño que el espejismo, maya e ilusión nos causan a nosotros y al mundo. Cuando nos encontramos en un estado de espejismo, de ilusión, estamos perfectamente satisfechos porque no conocemos otra cosa. Nuestros espejismos, nuestras ilusiones, nos son muy cómodos durante mucho tiempo. Tenemos ilusiones, espejismos, porque nos sentimos cómodos con ellos. Ayudan a reforzar nuestro ego, o denigran nuestro ego, dependiendo de lo que deseemos hacer.

Muchos habrán oído hablar de los Siete Rayos, energías procedentes del Cosmos que controlan nuestras vidas. Estas energías de los rayos tienen cualidades muy definidas, y en muchos casos muy diferentes. El 1er rayo de voluntad, poder o propósito, por ejemplo, tiene fuerza, perseverancia y amplitud de miras. El 2º rayo de amor y sabiduría tiene las cualidades del amor y de la empatía, la capacidad de ver el punto de vista de otra persona. Por lo tanto, aporta comprensión, inclusividad, la capacidad para sentir internamente la realidad de la unidad, que es la naturaleza esencial de la raza humana.

Todos nosotros, como probablemente saben, estamos 'en' rayos particulares. Nuestra alma está gobernada por un rayo particular; nuestra personalidad, nuestro cuerpo mental, nuestro cuerpo astral y nuestro cuerpo físico están todos gobernados por rayos particulares. Por consiguiente, tenemos (al menos potencialmente) las cualidades de estos rayos. Las diferencias entre nuestras personalidades, en el efecto que causamos sobre los demás, tienen que ver con diferencias de cualidad de los rayos en que nos encontramos. Esto también explica las diferencias entre naciones. Las diferencias entre el modo en que un holandés, pongamos por caso, gobierna su vida, y el modo en que lo hacen, digamos, americanos, rusos o chinos, son las diferencias entre los rayos de esos países. Naciones cuyos rayos son los mismos o similares, tienden a entenderse mutuamente, y se convierten en amigos y probablemente en socios comerciales. Naciones cuyos rayos son muy diferentes, tienen enfoques muy distintos sobre la política, la economía, los asuntos internacionales, etc. Si fuéramos lo bastante perfectos demostraríamos siempre de una forma pura las cualidades de nuestra estructura de rayos, no tendríamos maya, ni espejismo, ni ilusión. Desgraciadamente no lo somos. 

Todos nosotros somos bastante poco evolucionados, de modo que manifestamos estas cualidades de los rayos en su efecto anverso; no las virtudes de los rayos sino sus vicios. Todos nosotros tenemos los vicios de nuestros rayos, sin ninguna duda en absoluto. Y aquellos que estén en proceso de intentar descubrir su estructura de rayos, podrán conocerla mejor a través del reconocimiento de los vicios de sus rayos. Puede que tengas algunas virtudes; ciertamente, tendrás los vicios. No porque seas peor que otras personas, sino porque eres humano. La humanidad vive bajo una gran capa de lúgubre oscuridad, que nos rodea aunque no la veamos. Interpenetra todo nuestro ser; la llamamos espejismo (glamour). El espejismo es el resultado de no ver la realidad tal y como es. A medida que los grupos se forman y trabajan juntos, manifiestan, necesariamente, sus cualidades de rayo: algunas de las virtudes, y ciertamente la mayoría de los espejismos de esos rayos.

Hay siete rayos, y siete veces una multitud de espejismos. Más que entrar en las estructuras individuales de rayos y en los espejismos individuales, así como en el modo de manejarlos, me gustaría hablar un poquito acerca de cómo afectan estos espejismos a la interacción de los individuos en una formación grupal. Un grupo esotérico se reúne bajo un impulso kármico, una necesidad ashrámica y un propósito del alma. Si éste es el caso, asumamos por tanto que estamos hablando de un grupo serio, con un propósito serio para reunirse, y no en base a una especie de capricho. Siendo esto así, será muy importante el modo en que dicho grupo trabaja en realidad; cada miembro en relación a cada uno de los otros miembros. La dinámica del grupo deviene muy importante; ellos cuentan. Si un grupo ha de funcionar adecuadamente, cada miembro tendrá que dar lo mejor de sí mismo. En los grupos esotéricos y de la nueva era no falta el deseo de hacerlo lo mejor posible. Estos grupos están saturados de idealismo. No existe hoy en día falta de idealismo. ¿Cómo es, entonces, que tenemos un mundo tan podrido? Porque el idealismo nunca trae como resultado algún tipo de acción. Permanece como visión, como ideal. 

Este mundo está lleno de grandes nociones idealistas como traer la paz, la alegría y el final del sufrimiento al mundo. Sin embargo, todos los días tenemos sufrimiento, tenemos guerra e inanición en el mundo ¿Qué pasa entonces con el idealismo? Es espejismo, es irreal. Los grupos de la nueva era, probablemente más que ningún otro, están saturados de este idealismo irreal. Hay registros, con miles de nombres, de grupos con nombres maravillosos: "La Fraternidad Universal de Servidores del Mundo de la Luz'" o "La Fraternidad Universal de Creadores del Nuevo Mundo". Todos son 'Universales', todos hablan de 'transformación', todos están llenos de 'Luz' – y de mucho aire caliente. Se reúnen regularmente, y hablan acerca de transformar el mundo, y de crear condiciones de amor y luz a lo largo y ancho del mundo. Ellos creen que eso se hace hablando del amor y de la luz, reconociendo que las cosas más importantes del mundo son el amor y la luz, que si tan sólo la suficiente gente supiera que las cosas que realmente importan son el amor y la luz, tendríamos un mundo maravilloso. Hay millares de tales grupos de la nueva era por todo el mundo. Y desde luego, no están equivocados. El mundo sí necesita amor y luz. Pero ellos no hacen nada al respecto. No se abordan los problemas de crear en el mundo las condiciones en las que el amor y la luz puedan manifestarse. Pienso que éste es el mayor espejismo (glamour) de la nueva era. Hay un espejismo particular que asume que si puedes nombrar una cosa, la tienes en tu bolsillo. Nombremos el estado más bendito para la humanidad: paz, amor, fraternidad, totalidad, unidad. Tan pronto como lo veas o lo nombres, lo tendrás. Lo único que el mundo precisa es ver que necesita paz, amor, libertad y unidad. Este espejismo imagina que si tienes la visión de una cosa, tienes la cosa misma. Creo que ése es el mayor espejismo de la nueva era. Es, por supuesto, un autoengaño total, una idea puramente astral.

La visión es contemplada en el plano astral, imaginada como una visión de amor, de luz y paz, y el simple hecho de tener la capacidad de visualizar eso, resulta profundamente satisfactorio. No tienes que hacer nada más. Eso es espejismo. Espejismo es tomar lo irreal por lo real; la visión por la realidad. Desde luego, has de tener la visión. Si no tienes la visión no puedes crear la realidad. Pero has de hacer real la visión sobre el plano físico. De otro modo, es un espejismo.

continúa (Parte 2)  >>
 

 

Enseñanzas Sabiduría Eterna

Maitreya - el Instructor del Mundo
Web page design and custom graphics © 2006 troman.com
Document, images, logos.. © Share International Foundation.