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Pobreza, no terror, es la amenaza real, asegura Kofi Annan Baden-Baden (Alemania), 21 de enero de 2004 (IPS) El mundo está tan preocupado por el terrorismo y las armas de destrucción masiva que sigue ignorando las amenazas reales que acechan a la humanidad, aseguró el Secretario General de Naciones Unidas Kofi Annan en su discurso al aceptar el Deutscher Mediepreis 2003 (el premio alemán a los medios de comunicación) en Baden-Baden, Alemania, en enero de 2004.
Los temores que acechan a la mayoría de personas, dijo Annan, son los de la pobreza, la hambruna, el desempleo y las enfermedades mortales: no las armas nucleares, biológicas o químicas. “En las vidas diarias de la mayoría de personas, el terrorismo y las armas de destrucción masiva (ADM) son amenazas remotas e hipotéticas”, afirmó el responsable de la ONU. Cuando la gente esté amenazada con armas, añadió, lo más seguro es que no sean ADM, sino “armas de destrucción individual”: rifles de asalto AK-47, machetes, minas antipersona, y armas pequeñas. Expresando la esperanza de que la atención mundial no sea monopolizada por Irak en 2004 -como pasó en 2003- Annan lamentó que la comunidad internacional siga retrasando el progreso hacia la consecución de los ocho Objetivos de Desarrollo para el Milenio establecidos por la Asamblea General de la ONU en septiembre del año 2000. En ese momento, 150 líderes mundiales que se reunieron en la sede de Naciones Unidas se comprometieron a no sólo reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la pobreza extrema y el hambre, sino que también se comprometieron a alcanzar la educación primaria universal y detener la propagación del SIDA. Los objetivos también apelan a un acceso equitativo a la educación tanto a los niños como a las niñas; una reducción de la mortalidad infantil en dos tercios y una reducción de la mortalidad maternal en tres cuartas partes; una mejora en la vida de al menos 100 millones de personas que viven en chabolas, y una colaboración global para el desarrollo entre las naciones ricas y pobres. “Estas promesas”, dijo Annan, “Deberían grabarse en el corazón, o al menos en el escritorio de cada líder político de cada país”. Los países en vías de desarrollo coinciden con Annan en que no lograrán estos objetivos a menos que les ayuden las naciones desarrolladas -con una mayor ayuda oficial al desarrollo (ODA), inversiones, consejo, y condonación de la deuda. En la base de todo esto hay una demanda de reforma del sistema comercial global, de modo que los productores de los países pobres ya no se enfrenten a barreras comerciales o a competencia injusta de las importaciones subvencionadas. Los subsidios agrícolas de las naciones ricas favorecen al 5 por ciento de las personas en el sur, según Saradha Rarnaswarny Iyer de Third World Network. La situación respecto a ODA no es mejor, dijo Saradha, porque ha seguido bajando en términos reales. En el reciente informe World Economic Situation and Prospects 2004, Naciones Unidas afirmó que aunque la ODA se incrementó de un 52.300 millones de dólares en 2001 a 57.000 millones de dólares en 2002, todavía se quedan muy por debajo de los requisitos mínimos. “Hay una enorme brecha entre los flujos de ODA y los 100.000 millones de dólares al año necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, añadió el informe. En 2003, la comunidad internacional se preocupó -y muy acertadamente- por cuestiones de paz y seguridad, dijo Annan. “Pero no habrá paz ni seguridad, añadió Annan, ni siquiera por los más privilegiados entre nosotros, en un mundo que sigue dividido entre extremos de riqueza y pobreza, salud y enfermedad, conocimiento e ignorancia, libertad y opresión”. “Sin duda alguna, deberíamos haber aprendido por ahora” añadió. “Y por tanto nuestra labor para el año 2004 es volver a centrar la atención mundial en el desarrollo”. (Share Internacional, Marzo 2004) |
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Maitreya
- el Instructor del Mundo |